Redescubren joya del barroco italiano

Con un sonido propio debido al uso de la vihuela y el guitarrón, una orquesta mexicana hizo la primera grabación completa de una pieza de Giacomo Facco.
Este año el grupo grabará el segundo volumen del disco dedicado a la obra descubierta por Uberto Zanolli en 1962.
Este año el grupo grabará el segundo volumen del disco dedicado a la obra descubierta por Uberto Zanolli en 1962. (Especial)

México

Si la Orquesta Barroca Mexicana (OBM) lleva este gentilicio en su nombre no es por mero afán nacionalista, sino porque la propuesta del ensamble dirigido por Miguel Lawrence recurre a las sonoridades de la vihuela y el guitarrón. Los instrumentos, de origen mexicano, hacen el llamado bajo continuo, signo distintivo del barroco.

Aunque funciona como OBM desde 2009, cuando grabó su primer disco, Venice in México, para el sello británico Divine Art, el proyecto inició en 1996 bajo otros nombres. El concepto, indica el músico en entrevista con MILENIO, es "formar una orquesta barroca utilizando la vihuela y el guitarrón, instrumentos de origen colonial mexicano. En un principio, cuando no existía la música que hoy conocemos como mariachi, es obvio que se utilizaban para tocar la música que en ese momento estaba en boga, es decir, la música barroca, que recurría al bajo continuo como acompañamiento primordial. Pienso que, en su origen, la vihuela y el guitarrón se usaron para eso".

Su disco más reciente es el primer volumen de Pensieri Adriarmonici: concerti a cinque. Concertos Nos. 1-6, grabado por Toccata Classics. Para la primera grabación completa de la obra del compositor italiano Giacomo Facco (1676-1753) contaron con el apoyo del programa México en Escena del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de Epromusica del Instituto Nacional de Bellas Artes.

El manuscrito fue encontrado por Uberto Zanolli en 1962 en el Archivo Histórico de Colegio de San Ignacio Loyola Vizcaínas en la Ciudad de México. Para la OBM, grabar la obra, dice Lawrence, "representa darle continuidad al hallazgo de Zanolli. Si bien él descubrió esta música, nuestra labor ha sido continuar con la consecuencia de ese hallazgo. De nada sirve hallar una partitura si no das vida a la música. En aquella época no se realizó ninguna grabación, solo se tocó en un concierto en Chapultepec. Ahora nosotros grabamos la obra completa".

El también flautista cuenta que en Italia un grupo grabó algunos de los conciertos hace varios años, y que la diferencia en cuanto al sonido es clara. "Se nota una diferencia por el estilo musical de cada una de las orquestas. En la grabación de algunos de los conciertos utilizaron coros y réplicas de los instrumentos originales de la época, es decir, de principios del siglo XVIII, como se usaba en Europa (el clavecín, la tiorba y el laúd para tocar el bajo continuo). La versión de nosotros es con los instrumentos que hoy se utilizan para tocar la música clásica: violines, violas y violonchelos contemporáneos, combinados con la vihuela y el guitarrón, instrumentos que mantienen su forma original".

En el disco la orquesta demuestra la validez de su propuesta musical de utilizar los instrumentos mexicanos, añade el director, "a través de una música descubierta en México, proveniente de una edición realizada en 1730. Es decir, encontramos la justificación histórica para utilizar estos instrumentos en el hallazgo del maestro Zanolli. Con nuestro sonido no buscamos imitar lo que se hacía hace tres siglos, sino actualizar el sonido de aquella música, pero con un fundamento histórico".

Facco es un compositor que ha despertado polémica, indica Lawrence. "Unos piensan que es un gran compositor, a la altura de Vivaldi o Bach, pero en el otro extremo hay quienes dicen que ni siquiera existió y fue un invento del maestro Zanolli para promover sus propias composiciones. Según dicen, inventó a Facco para este propósito. Yo me situaría más en la posición de quienes creen que fue un gran maestro y lo situaría muy cerca de Bach y Vivaldi. Si existiera más obra de Facco a nuestro alcance podríamos valorar si podría llegar a la altura de Bach y Vivaldi, de quienes conocemos cientos de obras, mientras que del primero solo se conocen dos docenas a lo máximo".

Sonoridades de Oriente

Miguel Lawrence explica que el título del disco, que podría traducirse como "pensamientos de armonía adriática", tiene que ver con el hecho de que "Venecia, de donde procede Facco, está bañada por las costas del mar Adriático. Entonces, pensamos de inmediato, es armonía veneciana por el mar Adriático".

Sin embargo, si uno se va uno más a fondo, como lo hizo el musicólogo Hernán Palma y Meza, autor de las notas del disco, "parece ser que se refería a algo más allá que Venecia. Se refería a las regiones que circundan el mar Adriático, donde la música tenía otra sonoridad más exótica, un poco oriental. Facco hablaba de esos sonidos que llegaban del Lejano Oriente, que enriquecían la vida y la cultura del hombre en aquel momento, cuando se empezó a poner de moda todo lo que venía de lugares lejanos".

En algunos pasajes de la obra, agrega el entrevistado, "notamos que hay algunos giros melódicos que suenan como hindúes, orientales, japoneses o chinos, por decirlo de alguna manera. Se nota la influencia gitana o de otros tipos de música. Creo que a eso se refería Facco cuando hablaba de armonía adriática".

La Orquesta Barroca Mexicana estará el 26 de enero en el Museo Nacional de Arte, Tacuba 8, Centro Histórico, a las 13:00 horas.