Redescubren Tepeticpac, centro de la cultura tlaxcalteca

El lugar tiene una extensión aproximada de 98 kilómetros y cuenta con alrededor de 300 basamentos piramidales; tenía 600 años abandonado.
El primer momento de ocupación del sitio fue entre los años 700 y 900.
El primer momento de ocupación del sitio fue entre los años 700 y 900. (Héctor Téllez)

México

Ubicada en la parte más alta del municipio de Totolac, en Tlaxcala, se localiza la zona arqueológica de Tepeticpac, considerada el axis mundi de esa cultura prehispánica.

Se trata de uno de los cuatro principales señoríos, aunque los investigadores aseguran que podría ser incluso el pueblo original de esta cultura, dice el arqueólogo Ramón Santacruz Cano.

Tepeticpac, que en cinco años abrirá sus puertas al público como zona arqueológica, tuvo dos momentos de ocupación: el primero durante el Epiclásico, entre el 700 y 900 de nuestra era. Después hay un periodo del cual los investigadores no han podido encontrar elementos arqueológicos; sin embargo, hay datos de una ocupación posterior, en el Posclásico tardío, que es del 1300 al 1519.

“Con ese dato se puede ver que fue una civilización contemporánea al pueblo mexica. Fue desde entonces que los grupos que venían migrando del norte se asentaron en ese territorio, definiendo hasta cierto punto lo que es el actual territorio de Tlaxcala. Se trata de grupos chichimecas conocidos como texcaltecas o tlaxcaltecas”, precisa el arqueólogo del Centro INAH-Tlaxcala.

El sitio de Tepeticpac tiene una extensión aproximada de 98 kilómetros y cuenta con alrededor de 300 basamentos piramidales de los cuales se encuentran liberados tres; parece que uno de ellos fue el templo más importante, donde vivía el señor Tlatoani (gobernante).

Trabajos de exploración

En estos momentos el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realiza trabajos de exploración anual y temporadas de campo; cada una implica de 6 a 7 meses de trabajo, indica el arqueólogo del INAH-Tlaxcala.

“De estos siete meses de trabajo, dedicamos cuatro al campo y el resto lo hicimos en gabinete; hacemos exploraciones para poder determinar la cronología del sitio y establecer la filiación cultural del grupo”.

El proyecto Tepeticpac nació en el 2009; desde entonces se han realizado recorridos de superficie en el sitio para poder conocer su extensión. En el 2010 se hizo un mapeo de las estructuras que les permitieron registrar a los arqueólogos 89 edificios, que representan alrededor del 20 por ciento del total del asentamiento, ya que al parecer hay alrededor de 300 edificios.

“Tenemos un complejo sistema arquitectónico con estructuras piramidales, pero también hay plazas y terrazas, la mayoría de ellas registradas en los cerros aledaños. Hemos detectado dos torres vigía, y una de ellas se está reconstruyendo; esto nos habla del ambiente bélico que existía en el Posclásico tardío, debido a que los grupos asentados en Tlaxcala tenían una constante disputa por el territorio entre ellos mismos”, explicó el especislita del INAH.

Las torres, de siete metros de altura, tenían la función de servir como vigías: desde Tepeticpac se ve perfectamente Cholula y el sur de Puebla. Los habitantes de esta zona tenían problemas políticos con esos grupos y tenían que vigilarlos para poder ir a la guerra.

“En particular liberamos una torre porque había perdido el 80 por ciento del muro que sostenía los depósitos arqueológicos. Ya no tenía ese sistema constructivo y tuvimos que liberar la torre desde su base de desplante y volver a reintegrar piedra por piedra el muro perimetral hasta la parte superior”.

Estos vestigios tienen cerca de 600 años abandonados; los datos arqueológicos arrojados indican que eran edificios o muros perimetrales mayores a siete u ocho metros de altura. Además, se localizaron terrazas, edificios y templos que corresponden a la cultura tlaxcalteca.

Enorme legado

En una visita que hizo a la zona de Tepeticpac, la directora del INAH, Teresa Franco, indicó que existe la vigilancia y hasta una pequeña construcción desde donde se custodian algunos materiales: “Los más importante es que la población lea esto como un enorme legado. Muchas veces la seguridad del sitio depende de la participación de la población. Hay custodia, están los arqueólogos trabajando, y creo que afortunadamente un saqueo como el que hubo en los años cincuenta no volverá a suceder”.

Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta, dijo en ese recorrido que Tlaxcala es un depósito enorme de patrimonio cultural en su vertiente arqueológica y colonial.

“Gracias al apoyo del señor gobernador Mariano González Zarur, en los últimos años se ha podido avanzar en varias obras en las que es necesaria la coordinación de las instituciones federales y locales”.

Tovar y de Teresa precisó que Tepeticpac, que es un lugar posterior a Cacaxtla, fue un sitio muy importante, al punto de que, cuando fue la Conquista española, muchos de los pueblos aledaños vinieron a refugiarse en estas colinas al ver llegar a Hernán Cortés.