ENTREVISTA | POR GUSTAVO MENDOZA LEMUS

Hugo Arciniega Ávila Investigador

El Barrio Antiguo cuenta con “ejemplares muy interesantes” que se deben respetar, dijo el especialista de la UNAM.

“Redensificar el Barrio debe ser un proceso cuidadoso”

Es investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.
Es investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Como parte de las actividades académicas impulsadas por el grupo 3x4 Arq, se han desarrollado diversos talleres para repensar al Barrio Antiguo.

Hugo Arciniega Ávila, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, estuvo en la semana participando con alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UANL sobre técnicas de documentación antigua para centros históricos.

En entrevista habló del Barrio Antiguo como una zona histórica de la ciudad, así como de los nuevos  estudios para la conservación y preservación de centros históricos.

El centro y sur del país tienen una fuerte tradición en el rescate de su centro histórico, ¿cómo ve al noreste de México, en especial a Nuevo León, desde esa perspectiva?

Lo que ahorita estamos tratando de trabajar es en caracterizar los valores propios, es decir, ya no hacer traslaciones de que lo pasado en una región se tenga que llevar a otra sino en caracterizar los propio del centro de la ciudad antigua y su evolución en Monterrey, desde tres ejes: materiales, sistemas constructivos y la relación estructura, forma y función. O sea ya no sólo la arquitectura como una entidad carente de vida, y entender al centro histórico como un indicador de historicidad.

¿Qué encontraron de aquella primera regeneración de 1991 que haya ayudado a conservar los rasgos de identidad para el Barrio Antiguo?

Hay que entender que la conservación es una disciplina que va en un constante desarrollo, entonces lo que todavía en los 80 se acostumbraba era proceder a la intervención sin completar la caracterización. Lo que hoy se busca es completar la caracterización para llevarlo a la intervención.

Se ponen algunos acentos para generar un ámbito de calle, con algunos elementos como los empedrados, el retirar la publicidad, pero lo que sigue siendo una asignatura pendiente es caracterizar la arquitectura que en diferentes momentos fue desplantándose en el Barrio Antiguo, que es lo que nos llevará a la conformación de un reglamento que mantenga el ambiente, pero para eso hay que conocer las casas del siglo XVIII, los buenos ejemplos de XIX para llegar a este momento tan interesante que el barrio de la Catedral recibe una gran cantidad de obreros, los cuales parten los predios y crean una nueva vivienda.

¿Qué tan difícil es la conservación de este tipo de polígonos cuando se tiene arquitectura de tan variadas épocas y estilos?

Es que lo que buscan los reglamentos y las normas de protección ya no es privilegiar una época porque la ciudad es un libro de historia. Hoy tenemos que entender que el Barrio Antiguo, un sector del centro histórico de Monterrey, está conformado por múltiples expresiones que dan cuenta del devenir de la ciudad. ¿Qué debe permitir un sector histórico? Llevar al visitante a comprender la historia de la ciudad.

¿Cómo ve al Barrio Antiguo ahora?

Creo que es un barrio que tiene los mismos problemas de otros centros históricos del país, el problema de su abandono como zona habitacional y su transformación en una zona de servicios. Lo otro es su vulnerabilidad ante la avanzada  de nuevos desarrollo inmobiliarios y una cosa que me parece fundamentar es replantearnos sus límites, incluyendo sus zonas de transición.

Me parece que aún quedan ejemplares muy interesantes de cada una de las épocas en las que ha habido un desarrollo económico de Monterrey. Me parece que es factible su conservación y recuperación.

Cuando se habla de la regeneración del Barrio Antiguo se hace hincapié en su redensificación, ¿qué lectura podemos tener de esto?

Lo que pienso es que tiene que ser un proceso cuidadoso, con una participación de especialistas y de la ciudadanía, además del gobierno, para no cometer errores que han pasado en otras ciudades, porque a veces se entiende la redensificación como la capacidad de alterar espacialmente los monumentos o como la construcción indiscriminada de edificios de vivienda plurifamiliar que no se apegan a las normas.

Su redensificación debe tener como principio el mantenimiento de los valores del espacio público y de la arquitectura del Barrio Antiguo.