Recuperan la trayectoria de Francisco Eppens en un libro

Su obra contiene tanto simbolismo, contenido histórico, cultural y de identidad nacional como la de Orozco o Rivera: Beatriz Pagés.
Una de las pinturas del artista en el abandono.
Una de las pinturas del artista en el abandono. (Especial)

México

La vida, la muerte, el mestizaje y los cuatro elementos es el mural que Francisco Eppens (1913-1990) hizo en 1952 en la Facultad de Medicina, en Ciudad Universitaria, por encargo del arquitecto Roberto Álvarez Espinosa. En el libro Francisco Eppens Helguera: revolución, nación, modernidad, 1913-2013, publicado recientemente por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se encuentra una amplia investigación y recopilación de datos sobre el artista perteneciente a la segunda generación de muralistas en México.

En el volumen se cita un texto de la revista Valdiosera que dice que Eppens “rememoró su participación en Ciudad Universitaria como una batalla contra la vieja guardia”, refiriéndose a Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, quienes, según recordaba el propio Eppens, “les propusieron a los arquitectos antes mencionados (Carlos Lazo y Gustavo García Travesí) que Chávez Morado y yo fuéramos sus ayudantes…”. Ésta es una de las anécdotas que muestra cómo la figura de Eppens se vio opacada por esas figuras del muralismo mexicano.

En entrevista con MILENIO, Beatriz Pagés, secretaria de Cultura del PRI, dijo: “Creo que Eppens no contó con la fortuna y la suerte que tuvieron otros grandes muralistas de México; sin embargo, su obra tiene tanto simbolismo, contenido histórico, cultural y de identidad nacional como la que tiene un Orozco o un Rivera”. Es por esto que fue recopilada gran parte de su obra para integrarla en este libro, el cual contó con la coordinación de Leticia López Orozco, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

Pagés destacó que “no hay ni en México ni en el extranjero una obra que contenga los textos y el material iconográfico, parte del cual es inédito, que integra este libro”. En la obra de Eppens se muestra cómo “a partir del pasado prehispánico y del simbolismo que maneja el arte antiguo de nuestro país, logró reconstruir y sobre todo darle un valor fundamental a la identidad nacional, a los orígenes y a las raíces del mexicano”.

Con esta publicación se busca acercar a las nuevas generaciones la obra de Eppens, artista que buscó enaltecer los valores nacionales. Muestra de ello es el legado que dejó a los mexicanos, plasmado en el diseño del escudo nacional como lo conocemos en la actualidad, que fue mutilado durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006), sobre lo que la secretaria de Cultura del PRI refiere: “No tuvo ningún escrúpulo en hacerle cirugía a un escudo del cual no es dueño el Presidente de la República en turno, sino el pueblo mexicano”.

Obra ensombrecida

La obra que Eppens heredó a México no está solo en los murales, sino que también se puede apreciar en carteles, en sus trabajos para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público —para la cual diseñó timbres postales y fiscales que reflejaban la vida del trabajador mexicano—, en esculturas y pintura de caballete. Sin embargo, parte de este legado ha sido descuidado y olvidado: “Hay murales de Eppens que se encuentran en riesgo de ser destruidos porque las autoridades no tienen un registro completo de su obra. Al no estar registrados ante el INBA, cualquier persona puede atentar contra ellos”, dijo Pagés.

Tal es el caso del mural en mosaicos de vidrio Protección de la nación al obrero ferrocarrilero, que en 1958 Eppens realizó en el Deportivo Ferrocarrilero Pantaco, el cual se encuentra en riesgo debido a las grietas y el desprendimiento de gran parte de sus mosaicos.

En la misma situación se encuentra Flora y fauna prehispánica, conjunto de murales ubicados en la Unidad Independencia del IMSS en el Distrito Federal, así como gran parte de su pintura de caballete y timbres postales de los cuales no existe un registro documentado.