Recuerdan “La feria” a cinco décadas de su publicación

El evento se llevó a cabo en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Ciudad de México

[i]La feria[/i] es uno de los títulos emblemáticos de Juan José Arreola: aunque su producción no fue numerosa, resulta fundamental en su bibliografía porque le permitió mirar de forma literaria a su terruño, al origen de su imaginario, aseguró el escritor Hernán Lara Zavala durante una mesa redonda de conmemoración por el 50 aniversario de la publicación de la única novela del nacido en Zapotlán El Grande, Jalisco.

“Contra la apreciación común que consideraba a Arreola afrancesado y cosmopolita, que también lo fue –sobre todo en sus cuentos y más en los de carácter fantástico-, el imaginario real de Arreola se encontraba arraigado en su pueblo natal y así lo demuestra de manera fehaciente [i]La feria[/i], en la que mediante su particular estilo epigramático revela sus inquietudes sobre la falta de justicia que privaba en Zapotlán, sus orígenes indígenas, así como usos, costumbres, mitos y leyendas de todo un pueblo.”

En el acto, celebrado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el también escritor reconoció que fue en su lugar de origen donde se gestó su imaginario literario, incluso nunca le gustó a Arreola que le cambiaran a su pueblo el nombre de Zapotlán por el de Ciudad Guzmán “y nunca dejó de llamarlo Zapotlán”.

Antes, el hijo de Juan José Arreola, Orso Arreola, recordó que el primer borrador de La feria data de 1954, si bien fue en 1963 cuando finalmente apareció una historia que tiene como trasfondo el darle voz su tierra, “es un himno a Zapotlán, en el que hace hablar a todos los del pueblo, “estoy convencido de que no hay Arreola sin Zapotlán, no Zapotlán sin Arreola”, resaltó.

[i]La feria[/i], concebida como “una denuncia por la defensa de la tierra, que está en manos que no les corresponde”, a decir de la investigadora Sara Poot Herrera, mereció el Premio Xavier Villaurrutia en 1963.