Un campesino con el cardenche por dentro es Fidel Elizalde

Dice que los Cardencheros y Sapioriz están muy agradecidos con todas las personas que se han acercado al ejido, para demostrar su apoyo al proyecto de contar con un Recinto propio.
Los cardencheros Fidel Elizalde y Guadalupe Chavarría.
Los cardencheros Fidel Elizalde y Guadalupe Chavarría. (Ángel Reyna)

Lerdo, Durango

Don Fidel Elizalde atiende a Milenio en tres momentos durante la mañana del viernes 24 de junio, en medio del solar de lo que será el museo, lugar de trabajo e investigación y centro comunitario.

Nos dice que los Cardencheros y Sapioriz están muy agradecidos con todas las personas que se han acercado al ejido, para demostrar su apoyo al proyecto de contar con un Recinto propio luego de tantas promesas y de acariciar un sueño que por fi n se vuelve realidad.

Después a la sombra del recinto ejidal donde recuerda a su padre, Don Eduardo Elizalde, cantante de cardenche de la generación anterior, cita a Higinio Chavarría, de los nuevos cantantes de cardenche en la comunidad ribereña del Nazas.

El cantante finalizó con un agradecimiento a todos los que los apoyan y el deseo de que la música cardenche sobreviva, sabe que hay talleres, investigaciones de la canción cardenche y de las Pastorelas de Sapioriz, y que hay esperanza de que las nuevas generaciones sigan estas tradiciones, dijo sobre ello: “sí, todo eso es bueno para el cardenche”.

Habló también de un sueño que de tanto tiempo que pasaba y no se concretaba, parecía un cuento y finalmente al lado del río Nazas, a la sombra de un sabino donde narra la grabación de un documental y de una charla "donde todo era de mentiras, hacíamos como bebíamos sotol, pero no era cierto y nos dieron una hojas de papel arroz y nosotros hicimos como que forjábamos un cigarro de hoja, pero tampoco era cierto.

La charla se dio en la cercanía de la casa de Higinio Chavarría que construyó un anfiteatro ideal, de piedra, para los recitales de los cardencheros cuando hay visita de las ciudades laguneras o de investigadores.

Ahí don Fidel dijo que las cosas se han facilitado en los últimos años, el Premio que nos dio el presidente (Felipe Calderón) como que hizo que mucha gente sintiera curiosidad por esta música que cantamos nosotros.

Este grupo de campesinos que de tanto oía los cantos de nuestros padres nos los aprendimos y los cantamos donde nos invitan, lo mismo aquí en el rancho, que en la Casa del Lago en Chapultepec, o el teatro de la Ciudad de México, hasta hemos viajado a Washington en Estados Unidos y París, en Francia".

El cantante que dice ser solo un campesino de Sapioriz y agregó que se ha perdido la tradición, aunque hay jóvenes como Higinio (Chavarría), que siguen trabajando para que haya más cantantes y más lugares para cantar a quienes los quieran escuchar.

Don Fidel subrayó la importancia de la canción cardenche para la gente de antes, de los abuelitos que se reunían en los límites de los ranchos a cantar y contar historias que habían escuchado en algún lado, temas de amor o de hombres abandonados por sus mujeres, era una forma de desahogo y ahora que nos escucha más gente pues transmitimos ese gusto por lo que es de nosotros, nuestra identidad.

En los dos primeros momentos estuvo al lado de Don Fidel, Don Lupe Salazar, serio, con su mirada agradecida por lo que estaba viendo, por la fiesta del Cardenche y por la presencia de los jóvenes que creen en la tierra y sus frutos.

Como buen ejidatario, Don Lupe, que al lado de Don Antonio Valles, Fidel Elizalde y Genaro Chavarría forman el grupo de Sapioriz, dijo que ellos son campesinos, que se juntan para cantar y pasar un rato, que viajan porque los invitan y que “somos de pocas palabras, somos gente del campo, así, contentos por toda esta gente que vino hoy al rancho”.