El Montenegro tiene el parque skate más grande de México

Hasta más de 200 practicantes de distintos niveles y edades se reúnen a diario en la pista que apenas terminó de construirse a finales del año pasado.
Asisten chicos, grandes, hombres y mujeres de diversas zonas del Área Metropolitana de Guadalajara
Asisten chicos, grandes, hombres y mujeres de diversas zonas del Área Metropolitana de Guadalajara (Patricia Ramírez)

Guadalajara

A diferencia de hace 40 años, hoy se han incrementado los sitios públicos para practicar el skate. Uno de los más recientes es la megapista que recién se construyó en el Parque Montenegro y que se extiende a lo largo de 10 mil metros y en poco tiempo ya se ha convertido en la sensación del momento. Ahí el frenético crujir de las ruedas sobre el concreto y la respiración del esfuerzo que los skatos imprimen a cada una de sus proezas alimentan el paisaje sonoro del lugar. Mantener la vertical encima de la patineta sirve para impulsar el cuerpo en inclinaciones vertiginosas que rompen la gravedad. La temperatura aumenta y el sudor de cada cuerpo que vuela y se desliza en la pista se incrementa. La acción la repiten una y otra vez, decenas de jóvenes.

Hombres y mujeres, todos comparten el gusto por las ruedas y las pistas que cada vez son más en Guadalajara. “Lo que busca el roller, el biker o el skato además del ejercicio y la convivencia ya sean chavitos o señores de más de 50 años, es lo novedoso, agotamos un punto y buscamos el siguiente”, comenta Iván Aguilera, usuario de 36 años de los cuales ha dedicado 15 a practicar el skate.

El espacio incorpora el dirt, el área más amplia destinada para bicicletas; las instalaciones intermedias son street con cuartos, Banks y barandales. El más asediado es el espacio con cuatro bowls que son algo similar a albercas de buen tamaño donde uno tras otro, los atrevidos surfistas del cemento se lanzan haciendo rugir el suelo. Al final está el snake room con transiciones en forma de serpiente.

Al lugar acuden adeptos de todos los puntos de la ciudad, un ejemplo es Jennifer Ángel, de 17 años, que más que patinar parece surfear. Resalta entre alrededor de 200 deportistas casi todos del sexo masculino, además porque es de los únicos que porta coderas, rodilleras y su casco verde que posa sobre su cabellera rubia.

“Vivo cerca de San Isidro, allá hay unas skatopistas donde he estado practicando desde hace unos dos años. Aquí nadie te enseña, aprendes experimentando”. Para Nito Escalante, skato y dueño de la desarrolladora Ram Rampa Skate Park, Guadalajara es un punto sin comparación. “Yo vine de visita a probar las pistas y no he podido regresar al D.F, aquí en Guadalajara hay unos 25 parques, más los spots en calle y creo que Guadalajara está siendo una sede muy importante. Estas instalaciones son las más grandes del país”.

Considera que la infraestructura debe ser desarrollada en conjunto con los usuarios. “A veces los constructores no contemplen factores importantes como el área de expectadores. El gobierno cree que dar los espacios ya es cumplir y nuestra función como usuarios es crear una cultura del parque e invitar a los niños y mamás que estén fuera por su seguridad. Algo que falló aquí es el área de niños, nosotros en el Deportivo Soraya Jiménez hicimos un diseño con rampitas especiales porque ellos quieren sentirse incluidos y los incluimos porque aquí todos somos iguales”.

En este punto coincide Jesús Huerta, El Chino, patinador veterano y experimentado que aplaude el desarrollo que se ha hecho. “Desde hace tres años me reinserté en la patineta y he visto cómo los gobiernos están reaccionando, hay puntos en pequeños pueblos como Tepa o Sayula pero advierto que falta calidad y cantidad”. Reconoce que la Ciudad de México tiene la mejor infraestructura del país de este tipo, pero hay estados como Aguascalientes, en donde hay muchos skatos y que aún así los mejores son de Jalisco.

Antes estaban las skatopistas del Sol las del Country, el Parque Metálico, o el Ducky Skate Park, que desaparecieron y continúan las de la antigua Penal.