Publican cuarto poemario de Castellanos post mórtem

'El bazar de la serpiente' es el libro número trece de este poeta poblano, cifra poco común para cualquier escritor; el universo de la obra se compone por mil 980 versos, 15 mil 840 palabras

Puebla

El poeta Gilberto Castellanos "presentará" su poemario más reciente, El bazar de la serpiente, el próximo viernes 21 de marzo en la Feria Nacional del Libro (FIL) de la UAP, en su edición número 27. Se trata de uno de los varios libros que el poeta, nacido en Ajalpan en julio de 1945 y muerto en la ciudad de Puebla el 7 de abril del año 2010, dejó listos, pues estuvo trabajando en ellos, literalmente, hasta el día de su muerte.

Castellanos tenía al momento de morir nueve libros publicados, cifra poco alcanza por los poetas no ya de Puebla o de México, sino del mundo. Pocos creadores pueden jactarse de haber publicado en vida una obra tan amplia, valiosa, reconocida por la crítica local, nacional y extranjera, la cual sigue y seguirá produciendo frutos.

Por ello es que el próximo viernes el poeta Roberto Martínez Garcilazo y la titular del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, Anel Nochebuena Escobar, presentarán El bazar de la serpiente, editado por la Dirección de Fomento Editorial de la UAP este año, en su colección "Asteriscos", con portada del propio Castellanos, que en los libros publicados con la universidad estableció esa modalidad.

En entrevista, Martínez Garcilazo adelantó su opinión sobre el ganador del Premio Latinoamericano de Poesía 1982: "la de Castellanos es poesía para especialistas. La prueba inmediata: en Bazar de la serpiente un poeta cuida la edición, Juan Jorge Ayala; otro escribe la cuarta de forros, Víctor García; uno más pergeña esta nota, y un cuarto la edita para este diario... Poesía de culto, me atrevo a decir, es la de Gilberto. Tiene un grupo creciente de lectores, más allá de cualquier moda o campaña promocional. De hecho a Castellanos no le hace falta: de boca en boca, por transmisión oral se comunican sus lectores, se ponen al tanto, se actualizan".

Por su parte el también poeta Víctor García, conocedor de la obra de Castellanos, afirma: "el poeta Gilberto Castellanos dedicó su libro número 13 a la serpiente; supramundo y axis mundi, cielo y tierra que buscan conciliarse con el universo subterráneo del poema. El abecedario es un crótalo que repta en busca del sentido".

El poemario es el cuarto aparecido después de su muerte. Nació en Ajalpan en julio de 1945 y murió en la capital poblana el 7 de abril de 2010.

Bazar de la serpiente se suma a los poemarios que, en enero del año 2011 fueron presentados, Trama del día y El árbol y el verbo; dejó nueve libros publicados y con esos dos eran once. Posteriormente fue publicado Aural, con el que conoceremos el viernes 21 serán trece los poemarios del poblano, algo que muy pocos escritores en el planeta han producido.

El día de su muerte, poco antes de ser llevado al hospital donde moriría, corregía en su casa, con ayuda de la poeta poblana Gina Lizeth Morales "Variaciones de un poema en cardioverba", uno de sus varios libros a la espera de ser editados.

EN SU PROPIA VOZ

La última aparición pública de Gilberto Castellanos fue la presentación que hizo de su poemario Omnívaga en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México el 25 de enero del año 2010. Ahí dio su última cátedra sobre poesía, la cual reproducimos íntegra a continuación en versión estenográfica.

El hombre, mientras más ama, transparece, Gilberto Castellanos.

Con la publicación de Omnívaga, que apareció en octubre del año pasado y se presentó hace dos semanas, el 12 de enero en el Paraninfo de la UAP y ahora en México, he tenido la oportunidad de entregar a los lectores el libro más apegado, podríamos decir más personal de lo que ha sido mi producción.

Es resultado de etapas difíciles, entreverando los momentos en que una salud mermada me ha permitido retomar su ritmo y largos periodos de fatiga por esa enfermedad.

De modo que el susto del que habló la maestra Colchero en Puebla, ese miedo que caracteriza al personaje que habla en Omnívaga, es un espejo mío donde está, probablemente gran parte de esta imagen de la condición en la que me encuentro.

Dice: "Perdido en la sed como no encontrarte/ con el fuego donde se restaura el alma,/ vuelvo ahí donde sólo el amor podría/ rehacer los esplendores de mi fragua". Es el primer poema del libro. Consta de 72 fragmentos agrupados en tres partes, pero ¿a quién le habla este personaje?

Omnívaga es el libro que en el nombre tiene el significado de errancia sin fin, de un deambular interminable por diferentes rumbos, adonde la claridad, la naturaleza, el entorno social, la calle, los compromisos, los que vamos haciendo constituyen un llamado y, a veces hacen que la sensibilidad, el interés se desvíen para volver a comenzar y hacer otro intento de alcanzar el deseo, de alcanzar la felicidad.

Entonces, a quién le habla el personaje cuando le dice "Eres pilar de los esquemas"; ¿le habla al amor que todo lo permite, que todo lo genera, que siempre ha sido un poder que impulsa el quehacer del hombre? ¿Le habla a un ser omnipotente, omnisciente, omnipresente que todo lo sabe, que nos rodea, que está en todas partes que, siempre, todas las religiones del mundo prometen algo que, constituye una esperanza, fundamento de la religación y fundamentalmente la confianza del existir haciendo las cosas y teniendo esa fe?

Ese sería el segundo grande de los cauces por donde camina esta errancia, que es la erancia del pensamiento, la errrancia de la sensorialidad.

El tercero: el personaje, en el texto expresa una preocupación con el lenguaje, habla con el lenguaje, dialoga con el lenguaje, habla con las palabras, quiere oír las palabras; habla con el poema, el poema habla con el poeta... En ese afán de reencuentro, el poeta, a base de corregir constantemente puede llegar a configurar un texto lapidario y definitivo, pero siempre el entorno o la realidad le pone una incógnita que le hace seguir escribiendo para saber qué es lo que dirá la poesía. Entonces la poesía se convierte en algo inatrapable, en un llamado presente que siempre se le escapa al poeta y que lo obliga constantemente a expresarse.

Sucede como con el científico: tiene un camino, llega, descubre una verdad, arma una ley y todavía no la aplica cuando la naturaleza ya le puso enfrente otra incógnita que va a generar otra investigación, otras vidas apasionadas entregadas a ese descubrimiento.

Y así vendrá y así ha venido a lo largo de los siglos la evolución del pensamiento abstracto que interpreta el entorno.

Entonces, Omnívaga es, pienso, ese afán de movilidad, esa necesidad de reencuentro y siempre en una sustentación del amor que no culmina nunca. Marcel Proust dice. "Todo gran amor trae consigo una decepción". Quiere decir que a partir de esa decepción vuelven a caminar los sentidos, vuelve a caminar la sensibilidad para volver a enamorarse, para sentir que el amor genera, impulsa lo que la persona desea realizar.

A lo largo del texto, ese miedo tiene una liberación: al mismo tiempo que es un viaje es, ¿qué se puede decir?, una forma de sobrellevar ese peso existencial. Entonces, en el último fragmento de la primera parte, está el personaje dialogando con alguien de esos tres, o caminando por alguno de esos rumbos y le dice: "Nunca fuiste..."

Al final del libro, tiene unas líneas que dicen, con respecto a la realidad en la que nosotros nos realizamos, nosotros logramos, hacemos (el peso de la calle, el encuentro con el otro, el enamoramiento, la conquista, todo lo que significa la vida diaria): "...mi noche/ de piedras es aquí, no en el lugar del místico, donde con su espada de nube ha tocado el cráter". Y el hombre, mientras más ama, mientras más cree, mientras más se expresa, mientras más vive, transparece.

CASTELLANOS, EXCEPCIONAL

El poeta Roberto Martínez Garcilazo, quien será uno de los presentadores del libro de Castellanos afirma: "un dato adicional incrementa la fama de Castellanos: después de muerto sigue publicando libros de poesía. Gilberto murió en el 2010 y posteriormente a ese año infausto han aparecido El árbol y el verbo; Trama del día; Aural; y ahora Bazar de la serpiente. El dato anterior, por si sólo bastaría para revelar la condición excepcional de Gilberto Castellanos. Escritor extraordinario, no digamos en el ámbito local, el cual superó en vida, sino en el ámbito nacional, Castellanos 'tiene' todavía tres libros más que están en espera de publicación. Lo anterior significa que su obra poética completa está integrada por 16 libros".

"El lenguaje se enrosca, inyecta su veneno y muda de piel para renovarse y seguir siendo el mismo"


Martínez Garcilazo, quien tuvo la oportunidad de trabajar muy de cerca con el poeta Gilberto Castellanos explica: "el libro, treceavo, que nos reunirá el viernes 21, Bazar de la serpiente editado en el año 2013, aparece con el sello de la Universidad Autónoma de Puebla, la que ha sido la casa editorial de gran parte de su obra gracias a la fina sensibilidad de sus directivos y editores. Es un libro bellamente diseñado que incrementa sus méritos gracias a la reproducción en portada de una obra de Castellanos, el rostro polícromo de un hombre taciturno".

Bazar de la serpiente detalla el poeta Roberto Martínez, "está dividido en tres secciones: El Ascenso, Bazar de la serpiente y El deslave. Respectivamente cada sección tiene 27, 36 y 27 textos, es decir 90 en total. Cada texto consta de 22 versos de arte mayor, lo cual da por resultado 1980 versos. Bazar de la serpiente es un universo poético integrado por 15 mil 840 palabras. En las páginas de este libro es posible encontrarnos con poemas que son una sola oración formada por 22 versos; es decir, de principio a fin de la página. Tal exuberancia, tal creatividad léxica, sólo es posible en Castellanos".

Como ejemplo, "E": "Por lo que sabe la tierra de tus decepciones/ oigo su ayer en los tejados: aún soy trilobite/ que no ha sabido escuchar; Audilia, y tú/ frente al acaso será; somos hojas de esa caída,/ bulto y verbo del desvío; regresas anfibio, ave consumada, ser amiboideo y aquí estamos:/ antropoides que ilusionan, lejos la pelambre,/ alhucema de color lampiño que nos unge,/ así probamos que contigo un páramo entinta/ riveras profundas y aún son rumor de cielo/ sordo que al sauce no responde, al crótalo quizás/ entuma, reseque las uvas en la pila; llegó/ en su quizá negación de las distancias; oír ya/ es mirar, lo que masca el instante sabe a huida;/ con ese acomodo, liquidez y fugacidad;/ un vaso de nostalgias nos ocupa y fue anécdota/ del camino; si nos ha hecho, centra tus ojos donde/ sin cambiar nos llevan: regresos del viento con sangre/ depurada y fría si al paso limpia un emblema/ domesticado, así el zigzag de pausas ¡piérdete/ yermo, que tu fidelidad se hunda! ¡Ya esmeras/ a tus lunas y ámbares, comba donde te oímos, arpa!".

Finalmente, Roberto Martínez afirma: "Gilberto Castellanos crea insólitas imágenes refulgentes que son criaturas poéticas con vida propia. Su universo, en el que brevemente vivimos mientras lo leemos, es infinito y es autosuficiente. Es otro mundo y es autónomo porque es poesía. Cito: Por donde voy una mano de ciprés me alarga/ el susto hasta los astros; la selva opuesta devuelve/ dentelladas con el viento y agrieta mi regreso".

LIBRO Y ANTÍDOTO

El poeta Víctor García agrega respecto al poemario que será presentado el viernes 21: "el lenguaje se enrosca, inyecta su veneno y muda de piel para renovarse y seguir siendo el mismo. El poeta percute su cascabel para recordarnos que sólo somos silencio; también él muda de piel. El poeta es heredero del oficio del ofidio: sufre una metamorfosis para unir los contrarios: vidas y muerte, suelo y cielo; sonidos y sentidos: 'oír ya es mirar'".
García agrega: "Bazar de la serpiente es un poemario que se escucha viéndolo y se ve escuchándolo. 'Oigo que no te oyes oyendo, nada oímos en el ya fue' escribe el poeta".

Finalmente Víctor García asegura: "la sinestesia se desliza y se camufla entre las páginas. Cada poema víbora que constriñe la mirada para obligarla a oír. Castellanos, como experto herpentólogo, escancia con exactitud las palabras, los versos y las estrofas que componen este libro para que contengan la dosis perfecta de veneno. El lector que se enfrente a este libro tendrá que fabricar su propio antídoto".