Publican análisis arquitectónico de la Sierra Gorda

La publicación es resultado de un proyecto de investigación elaborado durante más de cinco años, con el concurso de las instituciones de educación estatales y nacionales.
Antonio Lorenzo Monterrubio
Antonio Lorenzo Monterrubio (Héctor Mora)

Pachuca

El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo publicó el Análisis histórico arquitectónico de los conventos de frontera en la Sierra Gorda, de Antonio Lorenzo Monterrubio, que resalta el legado material que aún se conserva en la parte norte y poniente del estado.

La publicación es resultado de un proyecto de investigación elaborado durante más de cinco años, con el concurso de las instituciones de educación estatales y nacionales, y bajo el auspicio del Sistema de Investigación Regional Ignacio Zaragoza, SIZA-CONACYT, y del Gobierno del Estado de Hidalgo, quien se hizo cargo de la edición de los trabajos.

"Contar con el material impreso será de utilidad, tanto para los especialistas en las materias tratadas como para crear conciencia de sus valores entre los habitantes actuales del territorio. Tener acceso a esta información es saber lo que se tiene y ser capaces de valorarlo; de recuperar la historia y contribuir a la estructuración del urbanismo; de las vías de comunicación, de la historia del arte, y de la arquitectura", señaló el autor.

Los datos reunidos servirán como infraestructura para futuros planes de desarrollo regional, Destaca Antonio, "este fue otro de nuestros propósitos iniciales, que las investigaciones de este género, que muchas veces no son bien entendidas, son juzgadas únicamente por sus aportaciones culturales, no se queden en obras muertas, sino que también tengan una aplicación práctica, lo más inmediata posible, para beneficio de todos".

Para conseguir la edición, se hicieron investigaciones de campo y de gabinete con un grupo nutrido de profesionistas de diferentes disciplinas, y estudiantes de arquitecturade la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Tecnológico de Pachuca, quienes ayudaron en los levantamientos in situ y dibujos de planos de los edificios.

"Lo cual constituye uno de los resultados substanciales del proyecto. Cada uno de los planos lleva los créditos respectivos de elaboración. Ya no suele dibujarse de la manera en que lo hemos hecho nosotros, esta actividad es necesaria en los procesos de catalogación nacional, dado que sin plantas, cortes y alzados no es posible entender y menos comunicar lo que es la arquitectura."

Destaca la descripción de una serie de edificios pertenecientes a los siglos XVI, XVII y XVIII, que ya es estudiada bajo un proyecto denominado Análisis Histórico y Arquitectónico de los Conventos de Frontera.

El autor afirma que los conventos de Chichicaxtla son monumentos únicos en sus características arquitectónicas y estilísticas, por lo que es importante preservar sus valores mediante una restauración adecuada, y explica que el conjunto arquitectónico se conforma por dos conventos: el primero llamado Iglesia Vieja de Chichicaxtla, con un atrio, capilla abierta, espadaña y convento, y que se conserva sin cambios en el programa arquitectónico original.