Prueban tratamiento que frena el tumor pulmonar

El Instituto Nacional de Cancerología da a 65 pacientes Afatinib; la sustancia detiene el desarrollo de la neoplasia hasta por 15 meses.
No afecta a las células sanas y mejora los síntomas del padecimiento.
No afecta a las células sanas y mejora los síntomas del padecimiento. (Mónica González)

México

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) aplicó un nuevo tratamiento a 65 pacientes con cáncer pulmonar de células no pequeñas, para reducir
las reacciones secundarias y detener el crecimiento del tumor hasta por 15 meses.

Se trata de una terapia dirigida con Afatinib, un nuevo medicamento que evita someter a los pacientes a quimioterapia,; diseñado para frenar la diseminación de células malignas sin afectar a las sanas y mejorar síntomas como tos, dificultad para respirar y dolor en el pecho.

“Encontramos que la sobrevida de los pacientes es de 15 meses, es decir, que el tumor se detiene durante este periodo, deja de crecer y en la mayoría de los casos el tumor se reduce, lo cual mejora la calidad de vida de los enfermos.

Para poner un ejemplo, la efectividad que tiene la quimioterapia convencional que es la que finalmente tira el cabello y causa náusea, la sobrevida de este tratamiento es de 4 a 5 meses. Es decir, este tratamiento nuevo da la ventaja de tener tres veces mayor tiempo sin que el tumor progrese”, explicó el coordinador de la clínica de cáncer de pulmón y tumores torácicos del Incan, Óscar Arrieta Rodríguez.

En el marco del Día Mundial de ésta enfermedad, Arrieta Rodríguez, explicó que en México se detectan entre 8 mil y 9 mil casos de cáncer de pulmón, de los cuáles un 30 por ciento presentan una mutación positiva del Factor de Crecimiento Epidérmico, la forma más agresiva de la enfermedad.

A diario, en el país mueren 22 personas por cáncer de pulmón.

La farmacéutica alemana Boehringer Ingelheim fue la creadora del medicamento que a diferencia de las terapias actuales, bloquea de manera irreversible a una familia de receptores asociada a la proliferación de células cancerosas.

 El precio comercial mensual del tratamiento es de 39 mil pesos. Sin embargo, reduce el gasto normal en un paciente al evitar molestias y futuras hospitalizaciones.

“No es el fin de la quimioterapia, antes, a todos los enfermos les dábamos quimioterapia porque no conocíamos la enfermedad como la conocemos ahora, no conocíamos las bases moleculares y ahora lo que estamos haciendo es entrar a una época de terapias dirigidas, es decir, de medicina personalizada y ésta nueva área es romper un paradigma con las autoridades de salud”, señaló Christian Valencia, gerente médico de oncología de la farmacéutica.

El Incan realizó la terapia desde 2011 con el fin de hacer un protocolo de investigación que ayude a acercar las innovaciones médicas a los enfermos de cáncer. La identificación de alteraciones genéticas, conocidas como pruebas moleculares, permite a los oncólogos tomar decisiones informadas para que los pacientes reciban un tratamiento personalizado. 

Y es que la intención es que este tipo de tratamiento se pueda incluir en el Seguro Popular.

“Hacemos un llamado a las autoridades para incluir la atención del cáncer pulmonar en el fondo de protección contra gastos catastróficos del Seguro Popular. La inclusión del cáncer pulmonar debe estar contemplada para apoyar a los pacientes y elevar su calidad de vida”, mencionó Patricia Mondragón presidenta de la Asociación Respirando con Valor.

Aunque el tabaco tiene relación directa con el padecimiento, 42% de enfermos son no fumadores, es decir, los expuestos al humo de leña, químicos o asbesto tienen un pronóstico de cura limitado.

“Tan solo en el Instituto atendemos 250 nuevos casos de cáncer de pulmón por año, de los cuáles, 90% muere antes de los 18 meses. Por fortuna, cada día se descubren nuevas terapias que ofrecen esperanza a quienes lo sufren”, señaló.

Afatinib es un producto aprobado por la nueva ley de terceros autorizados y con experiencia clínica en pacientes mexicanos y es el primero de una serie de registros que debe autorizar la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios.