Proyecto ruelas /II

Es el Proyecto Ruelas el que vuelve a darle alas a una labor que Javier lleva años desempeñando, ahora en una población en las afueras de León donde la pobreza, los malos olores y las ...
Arte escénico en barrios marginales.
Arte escénico en barrios marginales. (Especial)

México

San Juan de Abajo es una comunidad con cerca de 900 habitantes, considerada una de los más violentas y empobrecidas del municipio de León, Guanajuato. No hay agua potable y los vecinos de vez en vez logran hacer una vaquita para contratar una pipa que los abastezca para lo más elemental. El baño diario no está incluido en sus expectativas; en la visita que me tocó a esa comunidad, unos niños jugueteaban en un charco lodoso y con larvas de mosquito. Y es una jauja porque es temporada de lluvias. Es ahí donde Javier Sánchez Urbina (en la foto), director escénico con una larga trayectoria haciendo teatro profesional y comunitario, está montando un Shakespeare arrancando a las amas de casa de su telenovela diaria y a los niños de sus caricaturas para que ensayen. Javier es un viejo lobo de mar en el manejo de actores no profesionales en sus proyectos de teatro social: se arma de paciencia para seducir con el arte dramático a sus cómplices de la comunidad.

Es el Proyecto Ruelas el que vuelve a darle alas a una labor que Javier lleva años desempeñando, ahora en una población en las afueras de León donde la pobreza, los malos olores y las enfermedades son un marco, un caldo de cultivo perfecto para la frustración y la violencia.

El Proyecto Ruelas, que arrancó en el Cervantino de la mano de Gobernación, la Universidad, el gobierno de Guanajuato y otras instancias, ha convocado a tres directores escénicos guanajuatenses: Luis Martín Solís (con una enorme trayectoria nacional e internacional), Sara Pinedo (una de las jóvenes directoras y dramaturgas más prometedoras de su entidad) y el propio Javier. Pero se forma una cuarteta con la yucateca Raquel Araujo, también con una trayectoria nacional e internacional reconocidísima. Durante cuatro meses estos directores realizarán una residencia en un barrio marginal de la ciudad de Guanajuato (Solís); en las comunidades de Puerto de Valle, Valtierrilla, en el municipio de Salamanca (Pinedo); La Escondida y Pozo Blanco del Capulín, en el municipio de San José Iturbide (Araujo), y en el ya citado San Juan de Abajo (Sánchez Urbina).

Mientras que para Javier el trabajo de seducción ha sido complicado, Sara cayó en blandito en la nopalerísima Valtierrilla, pues por iniciativa propia un grupo de mujeres ya había arrancado con montajes teatrales del 15 de septiembre y con una pastorela el año pasado. Ningún hombre quiso participar en su incipiente grupo teatral, en el que ellas hacen todo, desde los vestuarios hasta los personajes masculinos. La participación de los hombres suele ser baja, ya que les da pena hacer teatro.