Proyecto en Tula quedará listo en tres años, afirma INAH

Desde hace un par de meses vienen desarrollando el plan de actividades, mismo que está pactado para ejecutarse en el mediano plazo, con miras de tener ya listo la mayor parte de las etapas antes ...
La de Tula, es una de las zonas arqueológicas más visitadas.
La de Tula, es una de las zonas arqueológicas más visitadas. (Archivo)

Pachuca

El delgado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Hidalgo, Rodolfo Palma Rojo, aseguró que el proyecto de rehabilitación de la zona arqueológica de Tula tendrá resultados palpables en tres años, pero por lo mientras ya se integró el equipo multidisciplinario para ejecutar los trabajos que incluyen expertos en sustentabilidad ecológica.

“Hemos tenido bastantes avances, nuestra directora general, Teresa Franco, encomendó un grupo interdisciplinario dentro del Instituto en restauración, reúne arqueología, reúne la parte de investigación, obras de construcción, y el siguiente paso es que nos hemos vinculado con el municipio”, señaló el funcionario federal.

Desde hace un par de meses vienen desarrollando el plan de actividades, mismo que está pactado para ejecutarse en el mediano plazo, con miras de tener ya listo la mayor parte de las etapas antes de que termine el actual sexenio federal.

“Es caro, es a mediano plazo, no queremos hablar de largos plazos porque a largo plazo todos estaremos muertos, hablo de mediano plazo que tendremos que tener concluida gran parte de las etapas en tres años. Tenemos los mejores amigos que son el Gobierno del estado de Hidalgo, la sociedad, también el municipio”.

Conocida por uno de los centros urbanos más grandes de la cultura tolteca, la zona arqueológica de Tula tiene entre sus atractivos la pirámide denominada B, donde están asentados los Atlantes; además de contar con un par de museos de sitios que son uno de los objetivos de este proyecto.

“La sala Mastache vamos a convertirla en un lugar de educación arqueoambiental, un lugar donde va a haber una unión entre lo que es el medio ambiente, la arqueología, el estudio de la naturaleza y la parte histórica, el transcurso histórico”, dijo el delegado. Este proyecto tiene el objetivo de rescatarla zona arqueológica de Tula, una de las más importantes del país pero que ha sufrido por la contaminación de la región. Para ello buscan la alianza con diversas instancias no sólo de estudios histórico, sino ambientales para en lo posible regenerar la ecología.

“Ya estamos por empezar, por ejemplo Semarnath está por empezar una reforestación para trabajar en el parque porque es una zona de reserva ecológica y entonces de medio ambiente protegido. Ya tenemos un proyecto de restauración, porque la misma contaminación, la misma acidez de la lluvia ha hecho en 10 años mayores daños que lo que ocurrió en 500 años”, añadió.

Esta alianza entre arqueología y ambiental sería uno de los nuevos atractivos, ya que quieren aprovechar la región para darle un aspecto “más verde” pero con historia, es decir, que se vea como la cultura tolteca lo tenía hace medio milenio.

“Les estamos ofreciendo una visita que cada vez sea más amigable, que esa visita sea más atractiva. Con la participación de Semarnath vamos a tener corredores, senderos ecológicos. Yo que no veo mucho las plantas, veo más las piedras, de repente me maravillo”.

Palma Rojo aseguró que pese a llevar muy poco de avance en el proyecto ya se ven algunos resultados, como el aumento en el número de visitantes a la zona, lo cual lo llenó de optimismo para que dentro de tres años cuando hayan terminado más gente visite la antigua cuidad tolteca.

“Sí están interesados en que ese valor no se vaya perdiendo, que se rescate, que se busque, que se difunda. Ha habido un aumento en la vista allá en Tula, estamos viendo que vamos poco a poco haciendo nuestro trabajo, que todavía no nos satisface”.

La historia de esta zona arqueológica se remonta al siglo VII cuando comenzó a construirse en el lugar, todo bajo la influencia de la cultura teotihuacana, siendo hasta el año 1000 d.C. cuando se hizo el trazo que mantiene hasta la actualidad.

La ciudad se compone de un recinto ceremonial, donde se erigió el Templo del Sol (Tezcatlipoca Blanco del Este), y el Templo de Quetzalcóatl al norte. Junto a este templo se construyó el hoy llamado Palacio Quemado, una estructura de techo plano sostenida por pilares, todo en una extensión de 14 km cuadrados.