Proponen museo dedicado a las artistas

La investigadora Lupina Lara Elizondo, directora de Promoción de Arte Mexicano, busca un espacio que otorgue reconocimiento a las creadoras.
El libro "Mujeres artistas en la historia universal".
El libro "Mujeres artistas en la historia universal". (Cortesía Promoción de Arte Mexicano)

México

Ante la poca presencia de la mirada femenina en la historia del arte y debido a que, por lo general, ésta ha sido escrita desde la perspectiva masculina, el libro Mujeres artistas en la historia universal, de Lupina Lara Elizondo, viene a resarcir esa ausencia. Pero la autora va más allá, propone la creación del museo de la mujer en el arte, en México.

“La historia revela que hasta el siglo XIX el reconocimiento artístico lo ostentaron los hombres; es decir, el mundo del arte estuvo manejado por ellos, y dentro de esta élite no fue incluida ninguna mujer. A ellos se les asignó el título de ‘grandes maestros’, y los hombres manejaban los talleres, los únicos acreditados para enseñar el oficio, los jueces y, por lo tanto, los encargados de escribir la crítica, los responsables de organizar exposiciones. Además eran ellos quienes tenían el poder de elegir y adquirir obras de arte”.

Después de realizar esta profunda investigación que plasmó en su libro, Lara Elizondo, directora de Promoción de Arte Mexicano, plantea la creación de un nuevo espacio museístico para mostrar el legado de la mujer en el arte.

“Sería una gran aportación, ya que en el mundo solo existe un museo de esta naturaleza y se encuentra en Washington, Estados Unidos”, explica la especialista.

Por supuesto, reconoce, crear un museo no es tan sencillo: se requiere de un presupuesto especial y de un programa que garantice la continuidad del proyecto.

“No es distante el que se pueda tener un museo dedicado al arte de las mujeres, pero se requiere de la voluntad de las autoridades culturales. Creo que es una idea interesante, que podría llevarse a cabo, simplemente creando un espacio. Sin duda, sería un museo muy interesante porque México tiene magníficas artistas: además de Frida Kahlo, están María Izquierdo, Olga Costa y artistas que en la actualidad han aportado mucho al arte universal”, sostiene Lara Elizondo.

En México, fue hasta después de la Independencia cuando se empezaron a identificar algunas mujeres que se dedicaban al arte, pero fue hasta 1886 cuando tuvieron la posibilidad de ingresar a la Academia de San Carlos. El gran cambio se dio a partir de la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, cuando la sociedad se abrió a la participación de la mujer.

Audacia y talento

En el libro Mujeres artistas en la historia universal, a decir de su autora, se realiza un recorrido de trazos breves por el trabajo de 40 artistas a través de su audacia y su talento.

“El libro recorre un tiempo que inicia en el Renacimiento y avanza hasta nuestros días. Por primera vez se reúnen Gentileschi, Anguissola, Rachel Ruysch, Gabriele Münter con Tina Modotti, Irma Palacios, Ángela Gurría y Elena Climent. Este encuentro actualizado cruza el tiempo y el espacio uniendo a creadoras mexicanas con sus pares de otras épocas y nacionalidades bajo un perfil de vida y de trabajo”.

La investigadora dice que, en su momento, las mujeres afrontaron el reto de la creatividad y el carácter ante las actitudes restrictivas en su contra.

“Con el paso del tiempo, sus trabajos han sido juzgados bajo una nueva óptica. Un análisis objetivo ha permitido reescribir la historia del arte y reorganizar los museos para incluirlas y reconocerlas de una manera justa y sin prejuicio”, explica a MILENIO.

Esta apertura y reconocimiento, asegura Lara Elizondo, ha servido para dar a la mujer el lugar que le corresponde.

“Considero que el ámbito de la creatividad no estaría completo sin tener una contraparte, sin contar con este ángulo diferente de mirar y de entender que amplía el panorama del arte. Las vidas de todas ellas son fascinantes: las descubrimos agudas, reservadas, inquietas y por demás inteligentes, haciendo gala de su genialidad y talento”.

Este volumen propone un encuentro con la memoria de diferentes mujeres, cuyo legado permite seguir la ruta cómo se ha venido construyendo la historia del arte en el mundo occidental.

Lo que este libro aporta al arte, sostiene Lara Elizondo, es poder reunir a las artistas de otra época y de otro mundo, pone a dialogar a mujeres europeas desde el Renacimiento con 20 artistas mexicanas, lo cual nunca se había hecho.

Elementos

En México hay suficiente material para un museo dedicado a las mujeres artistas.

Se necesitan voluntad política, recursos y un espacio para instalarlo.

Se plantea una iniciativa que sea autofinanciable.

El acervo se podría ir conformando con donaciones.

El proyecto podría comenzar con una exposición colectiva de mujeres.