Promueven lectura como hábito y no como obligación para las primarias

Uno de estos proyectos fue Soda Literaria, espacio donde alumnos compartieron en la hora del receso sus alimentos y alguna lectura.
En primarias se realizan los proyectos para el fomento de lecturas.
En primarias se realizan los proyectos para el fomento de lecturas. (Héctor Mora)

Pachuca

Como parte del Programa Nacional de Lectura y Escritura (PNLE) que se aplica en las escuelas de nivel básico, que comprende primarias y educación inicial, se pusieron en marcha proyectos que tienen como finalidad fomentar la lectura en espacios fuera de las aulas para que los estudiantes vean esta actividad como un hábito y no una obligación que les fue impuesta. 

Areli Gómez Borges, maestra bibliotecaria de la Unidad de Servicio de Apoyo a la Educación Regular número 27, explicó que uno de estos proyectos fue Soda Literaria, que pretendió ser un espacio donde los alumnos compartieran en la hora del receso sus alimentos acompañados de alguna lectura. “El objetivo fue que los estudiantes comprendan la importancia de leer y encuentren el tipo de lectura más agradable para ellos además de que es un hábito, no una obligación”.

La profesora consideró que la lectura es un placer que debe compartirse dentro de las aulas, pero también fuera de ellas, lo que lleva a buscar más estrategias como la de Soda Literaria, para que el PNLE sea un éxito en las escuelas de nivel básico en Hidalgo. Para ello, se hizo la invitación a cada salón para que a la hora del recreo eligieran un cuento para leer. La estrategia resultó ser un éxito porque con ello se pudieron realizar obras como la de La escuela de los animales, se proyectó el cuento de El patito feo, se leyó en voz alta el cuento La bruja rechinadientes, además del cuento Terrícolas y marcianos. Por ello Areli Gómez llamó a los docentes de otros plantes de educación básica a promover la lectura como un hábito que divierte y enseña y no como una imposición u obligación. Con este tipo de proyectos lo que se busca es que no vean los estudiantes la lectura como algo que les fue impuesto y por ello la padezcan en lugar de disfrutarla, ya que automáticamente las personas tienden a rechazar lo que se les establece como una obligación.

El otro proyecto fue el de Un libro, un regalo, sobre el que la maestra bibliotecaria Imelda Cerón Sánchez, comentó que el Centro de Desarrollo Infantil No. 3 de Pachuca está priorizando la lectura para lograr una educación de calidad. “Esta estrategia lectora cautivó la atención de mis pequeños alumnos en una acción fascinante que abre las puertas de su imaginación”, expresó.