Presentan el libro “Un sueño de Bernardo Reyes”

Ofrece la historia de un mexicano poco conocido, cuyos valores pudieron haber cambiado el rumbo del país, ya que el PRI, la “dictadura perfecta” de 70 años.
Durante la presentación del libro en Toluca.
Durante la presentación del libro en Toluca. (Enrique Hernández)

Toluca

El candidato lógico para suceder a Porfirio Díaz en el poder, el que hubiera conseguido que la Revolución Mexicana no hubiera existido y hubiera habido, en cambio, una transición pacífica, renunció a la silla presidencial por lealtad y, en una especie de suicidio, se lanzó frente a las puertas del Palacio Nacional, donde murió por las balas que le tocarían a su hijo. Esto es parte de lo que el escritor Ignacio Solares narra en su libro Un sueño de Bernardo Reyes.

Se trata de su nueva novela histórica, que presentó como parte de las actividades de la Librería Itinerante en el Estado de México, en la que ofrece la historia de un mexicano poco conocido, cuyos valores pudieron haber cambiado el rumbo del país, ya que el PRI, la "dictadura perfecta" de 70 años a la que hizo alusión el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, pudo no existir.

Ignacio Solares encontró en una frase del escritor Alfonso Reyes, uno de los hijos de Bernardo Reyes, el derrotero de su obra: "´Mi padre padecía unas fiebres muy altas en la tarde-noche, lo que le generaban constantes pesadillas´, ahí estaba la novela, lo que el escritor puede adivinar, imaginar, suponer, presuponer".

Entonces el autor se cuestionó "¿cuáles eran esas pesadillas?" , al final, "la ventaja del novelista es que llena los huecos que no llena la historia, donde ésta no puede ir adelante, el novelista puede imaginar siempre y cuando se base en el dato duro".

Bernardo Reyes, militar y político mexicano, gobernador de Nuevo León, hombre cercano a Porfirio Díaz, era el sucesor natural de quien por 30 años ostentó el poder en el país. En su novela, Ignacio Solares plantea de fondo "por qué Bernardo cede ante Díaz, para no lanzarse a la presidencia, en ese momento en que era el que definiría la historia de México".

Pero también está la tragedia personal del personaje, quien muere al lanzarse frente a las ametralladoras ante las Puertas del Palacio Nacional, "las balas que iba a recibir en el pecho Rodolfo (su hijo), las recibe Bernardo Reyes en la espalda. Esa es su tragedia personal".

"La literatura no es diferente al amor", para Solares es necesario enamorarse del personaje que va a escribir, solo así pudo adentrarse en la piel de éste "me apasionó su figura".

Tampoco se trata de "tomarle el pelo al lector, eso es lo interesante de la novela histórica, no engañar"; lo contrario "es una traición al género", así que "lo que he querido es poner mi granito de arena para hacer mi novela histórica verdaderamente fidedigna". "Siempre he creído que la historia está hecha por los seres humanos y ello determina lo que hay". Porque "también la literatura hace la historia".