Presentan esencia azteca detrás del Museo La Barranca

Con una inversión de 35 millones de pesos en lo que resta del año, la construcción de su segunda etapa contempla crear almacenes y terraza.

Guadalajara

El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo La Barranca, es una flor sostenida en pilares que se introduce en el flotante formada por rectángulos y cuadrados superpuestos. Los arquitectos Herzog & de Meuron concibieron esta construcción circular con tecnología naturalista basándose en la forma del calendario Azteca”.

Así es como describe este recinto en construcción Lorenza Dipp, presidenta de la asociación Guadalajara Capital Cultural A.C, asociación que desde hace diez años se embarcó en la odisea de concretar uno de los proyectos más ambiciosos de la ciudad en los últimos diez años. En este momento su construcción se encuentra en la segunda etapa que estará terminada a finales de este 2014, según explica la también maestra en sociología, quien en exclusiva para los lectores de MILENIO JALISCO da algunos pormenores del proyecto.

En el predio de 6.4 hectáreas aportado por el Ayuntamiento de Guadalajara, las obras del museo avanzan hacia la conclusión del auditorio, el ingreso a nivel de plaza y el sótano. Así también sus promotores marchan en la recaudación de fondos a través de un fideicomiso que asegure la sustentabilidad del museo a largo plazo. Para este año el gobierno del estado etiquetó en su presupuesto un recurso de 30 millones de pesos, comenta Jorge Alejandro Pérez, enlace de la Secretaría de Turismo con el proyecto, quien explica que hasta el momento la inversión ha sido “35 millones de fondos gubernamentales, de los cuales los cinco últimos fueron aportados por el PAICE. A estos se suman 10 millones de dólares que tanto instancias gubernamentales de los tres niveles y la iniciativa privada aportaron en años anteriores. En cuanto a la recaudación de fondos privados, Guadalajara Capital Cultural A.C promueve la creación de dos fundaciones en Estados Unidos, una en San Antonio y otra en Chicago para lograr donaciones además de invitar a bancos europeos a invertir en el museo, indica Dipp.

El edificio será la resulta de un moderno diseño de los afamados arquitectos Herzog & de Meuron que hacen que el complejo se integre a la naturaleza del entorno con materiales locales y de novedosa tecnología desarrollada por artesanos de Tlaquepaque, como lo es el recubrimiento reflejante que se colocará en las columnas, que sostienen el recinto según detalla Miguel Ángel Cervantes, ingeniero y secretario de la asociación Guadalajara Capital Cultural A.C. En la etapa actual se ha construido el sótano que albergará las bodegas y que contará con elevadores grandes para movilizar obras voluminosas, según explica Cervantes. El siguiente paso es edificar la terraza sobre el sótano. En las siguientes etapas de construcción se concretarán las más de 10 salas de exhibición, un auditorio, biblioteca y tienda de souvenirs y bodegas. El edificio podrá recibir 300 mil visitantes, se contempla un estacionamiento con 260 cajones ya que “la vía de acceso de las personas que visitarán el museo me parece será mayormente el transporte público” subraya Cervantes.

La fase de licitación para las siguientes etapas de construcción abrió el pasado 15 de agosto con una minuciosa lista de materiales con muestras físicas que buscan que los contratistas se apeguen cabalmente al proyecto. “Debemos decirlo, que gracias a la supervisión estricta de la firma suiza, la manera en que los contratistas han realizado las obras ha superado las expectativas de Herzog & de Meuron. “Se fueron gratamente sorprendidos, esto se debe a una coordinación entre las instituciones, y a la transparencia del proceso” señala Lorenza Dipp frente a un proyecto que esperan que una vez concluido atraiga una derrama económica de 17.2 millones de dólares y una recaudación fiscal de 5.2 millones de pesos con la generación de mil 800 empleos.