Presentan "El cuarto de las maravillas", una colección transgéneros

Editorial Turner ofrece libros que amplían su temática; pretende ir a contracorriente de las ofertas más comerciales.
Propuestas que no hay en el mercado.
Propuestas que no hay en el mercado. (Especial)

México

Editorial Turner tiene ya un lugar como un sello dedicado al ensayo y al libro de arte, más allá de que en sus orígenes, libros más literarios hayan tenido cabida en su catálogo, los que dejaron de editar con el paso de los años. En 2014 se dieron cuenta de la necesidad de explorar nuevos terrenos: tal es el propósito de la colección El cuarto de las maravillas.

“Nos afianzamos en lo que más conocemos”, dice Diana Hernández, editora de Turner, “pero tuvimos ganas de publicar libros que nos parecieran buenos, sin que necesariamente dependieran del género, que no tuvieran que ver con el ensayo o ser un tipo de ensayos para un lector más amplio”.

La colección es como el gabinete de curiosidades de la casa: historias inverosímiles, crónicas verídicas, cotidianidad poética y libros experimentales, aunque no por eso sean títulos aburridos, ya que un libro, si de verdad es bueno, no se te cae de las manos.

“En estos momentos es muy fácil dejarse seducir por una serie de televisión gratuita en internet, por la que ni pagas derechos. Pero la idea es que la gente quiera leer estos libros en tiempos en que hay tanta competencia para la lectura y en los que la gente cada vez lee menos. Pero no por eso se trata de darle a los lectores lo que ellos están esperando; al contrario, se trata de proponerles lo que creemos que no hay en el mercado”.

Los primeros títulos en ser lanzados son Hacer el bien, de Matt Sumell; Las esposas de los Álamos, de Tarashea Nesbit, y La comemadre, de Roque Larraquy, a los que se sumarán Política, de David Runciman; La tejonera, de Cynan Jones, y El dragón de Papá, de Ruth Stiles.

“Por ejemplo, ahí está el caso de Política: es un ensayo teórico importante de un profesor de Cambridge, a quien podríamos publicar en Noema, la colección de ensayos; pero lo que tiene de interesante es que es un volumen ilustrado a dos tintas, con lo que se convierte en una especie de historia de la política en cómic.

Las esposas de los Álamos es un volumen de historia: la de la construcción de la bomba durante la Segunda Guerra Mundial, pero está contada por las mujeres de los científicos. La autora se inventa muy poco en ese libro y se convierte en un libro de historia novelada”, explica la editora de Turner.

A contracorriente

Son libros que lo mismo llaman la atención de los especialistas que apuestan por captar a lectores más jóvenes, tanto por el formato como por las temáticas, explica la editora: “En alguna ocasión la llamé ‘transgéneros’, porque lo importante es la calidad de los libros y no el género, no si son novelas, ensayos o libros infantiles. Se trata de publicar libros extraordinarios, sin fijarnos en si se trata de un género en especial”.

La apuesta es que se conviertan en libros diferentes, que contesten a la narrativa dominante —“eso suena muy soberbio, lo sé, pero eso es lo que buscamos”—, arriesgados, aunque eso no necesariamente significa experimentales ni con una vocación minoritaria, explica Diana Hernández.

Lo más importante es que las obras que lleguen a El cuarto de las maravillas sean una apuesta por ir a contracorriente de lo que hay en el mercado, “aunque su identidad se notará después: todo catálogo tiene un discurso que es necesario escuchar para poder entenderlo. Por lo pronto son libros distintos a lo que se puede hallar en la sobreoferta”.