Presentan biografía del líder de Real de Catorce

El periodista Juan Pablo Proal relata en libro los claroscuros de la vida del músico José Cruz 

Ciudad de México

Cuando el escritor y periodista Juan Pablo Proal tenía 17 años, en su natal Puebla solía visitar una tienda de discos y casetes piratas. Ahí encontró música de Jaime López, Francisco Barrios El Mastuerzo y Betsy Pecanins, entre otros.

Pero hubo un disco que llamó poderosamente su atención: una cinta del grupo de blues mexicano Real de Catorce. La portada era una caricatura de un minero, dibujada en blanco y negro, que había hecho años antes Manuel Ahumada.

El ritmo, las melodías y las letras de las canciones lo impactaron tanto que decidió investigar más sobre el grupo y sus integrantes. Los siguió a conciertos y a presentaciones hasta que tuvo la oportunidad de conocer a su líder, José Cruz.

—Vine de Puebla al Distrito Federal para estar en un homenaje a José en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. Ahí conocí a su hija y le solicité una entrevista con su padre. Al poco tiempo me la dio y surgió una amistad que más adelante me llevó a la posibilidad de escribir una biografía sobre él, cuenta Proal en entrevista con MILENIO.

La publicación, que responde al mismo nombre de uno de los discos más emblemáticos de Real de Catorce —Voy a morir—, se presentará el jueves 13 de febrero a las 17:00 horas en el Teatro de la Ciudad de Puebla, como parte de un homenaje a Carlos Arellano.

Relajado, con una cerveza en la mano derecha y con música de fondo, Proal habla de Cruz con la facilidad de alguien que ha convivido durante años con una persona. Y agradece que el cantante, quien hoy padece de esclerosis, haya sido tan sincero al contarle su vida.

—¿Qué dan personajes como José Cruz, lo mismo oscuros que luminosos, como él mismo se define?

—Hay que remontarnos a la época en que Real de Catorce se dio a conocer. Hablamos de mediados de los ochenta: México había sufrido un terremoto, como el de 1985, todavía existía el comunismo, no había gobernado otro partido político que no fuera el PRI, no había internet, celulares y la gente se veía y convivía más. Actualmente vivimos en una era individualista, donde las personas tienen poco tiempo para verse, hacerse el amor y demás… José vivió en una época en la que

podía ser leyenda, como lo pudieron ser Rockdrigo y Rita Guerrero, entre otros.

—¿Qué crees que le aportó al blues?

—A lo largo de sus diferentes alineaciones, en Real de Catorce participaron músicos de mucho nivel. Es un buen grupo de rock clásico y blues. Si a esto se le añade que las letras de José son excelentes, y el personaje que él representa arriba del escenario es imponente, se logra una gran combinación. Sus shows son poéticos y rockeros.

—Cruz es un hombre muy místico. ¿Ese misticismo está en sus melodías?

—Tiene canciones de todo. Hay algunas oscuras, deprimentes, otras con un viaje cercano al espiritismo y a las disciplinas que él ha estudiado. Hay canciones divinas, blasfemas, de arrabal. Él es un buscador, un explorador.

—¿Al finalizar la biografía, con qué sensación te quedaste?

—Lo que me gusta de la literatura es que uno no se siente tan loco al leer. De repente te das cuenta de que hay pensamientos similares y tú no les has puesto palabras. Hay tantos personajes con enfermedades y obsesiones parecidas a las tuyas. Entendí por qué me gusta tanto Real de Catorce y porque José y yo nos hicimos amigos. Agradezco que José haya contado tanto detalle de su vida.