Presentan en la Universidad colección de nacimientos

“Para muchos la religión es una institución caduca, o incluso mala, pero históricamente fue la promotora de las artes y la cultura”, manifestó el ex rector de la Basílica de Guadalupe.
La colección de Monseñor Diego Monroy se exhibe desde ayer en la sede central de la UAEH.
La colección de Monseñor Diego Monroy se exhibe desde ayer en la sede central de la UAEH. (Héctor Mora)

Pachuca

Los hay de madera, hojas de maíz o de plátano, de cera, barro o marfil; pintados al óleo, en vitrales o en repujado; Nacimientos del Mundo es una breve muestra de la vasta colección de representaciones de la sagrada familia, que a lo largo de 58 años el sacerdote Diego Monroy llegó a reunir, y que estará en exhibición en el Centro Cultural Garza, de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAEH).

Al edificio de rectoría en la calle de Abasolo llegaron apenas 78 nacimientos de los mil 800 que suman en la colección de monseñor Monroy, su vocación evangelizadora lo llevó a coleccionar en distintas representaciones la escena que mejor ejemplifica, según compartió en entrevista, la esencia del cristianismo.

“Esta es la representación misma de dios, eso es navidad, un pequeño frágil, que nace en medio de la pobreza, y que dividió la historia en dos. Estos nacimientos son eso, una breve pero concisa lección de la importancia de los valores cristianos, y de lo urgentes que son hoy en día”, explicó.

La mayoría de las piezas son mexicanas, originarias de distintas regiones del país, y elaboradas en su mayoría por artesanos indígenas. Pero también las hay de cuatro continentes, y se pueden ver obras de arte que datan desde el siglo trece.

De Perú, Bielorrusia, Polonia, Congo, Japón, Alaska, la mayor parte de los territorios donde se extendió el cristianismo está representada en la muestra de artesanía religiosa que reunió la Universidad, y que se montó a manera de fomentar una tradición que parece se olvida.

En esto ahondó Diego Monroy, observa necesario que las sociedades vuelvan sus ojos a estas sencillas representaciones de fe y cultura, que en las tradiciones más simples se refleja parte de la identidad de los pueblos, y podría significar un nuevo punto de partida en un tiempo violento y carente de valores.

“Para muchos la religión es una institución caduca, o incluso mala, pero históricamente fue la promotora de las artes y la cultura: la mayor parte de los edificios más hermosos del mundo fueron conventos o iglesias, el arte más sublime fue impulsado por la iglesia. Es tiempo que se voltee a ver esto, ahí está la esencia de los pueblo, lo que los hace ser”, agregó.

Monroy considera que volver a estas tradiciones fomentaría o recuperaría vínculos, “los nacimientos, las posadas, los cantos de villancicos, el árbol de la navidad, son parte de una cultura y costumbres que fomentaban valores del evangelio, lo malo es que hay casas donde no se pone ni árbol ni nacimiento, pero el Santa Claus si ríe todo el invierno, pero es algo que la gente debe recuperar”.  Agregó que su colección será montada de manera permanente en la casa donde nació en Quiroga, Michoacán.

Concluyen mediadores de Salas de Lectura

En total, 25 mediadores de Salas de Lectura provenientes de 15 municipios de Hidalgo concluyeron el Diplomado para la Profesionalización de Mediadores de Lectura, avalado por la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de la  Dirección General de Publicaciones y el Programa Nacional Salas de Lectura (PNLS). Los mediadores recibirán el próximo 10 de diciembre a las 18:00 horas, en la Biblioteca Central del estado Ricardo Garibay, el documento oficial que acredita su profesionalización en este importante ámbito de la cultura.

Los mediadores de lectura propician entre los miembros de su comunidad la lectura libre, gratuita e incluyente, así como el diálogo, el debate y la convivencia en torno a la lectura. La mayoría de ellos se incorporaron al PNLS desde hace más de ocho años, aunque hay algunos con 16 años en el mismo. Con la finalidad de profesionalizar la labor que los promotores de lectura realizan, el CONACULTA y la UAM Xochimilco diseñaron el actual diplomado, que consta de ocho módulos y que ahora es requisito indispensable para abrir una Sala de Lectura.

Cada módulo del diplomado tuvo un intervalo de tres meses.