Presentan en Pachuca proyectos fotográficos

Así culmina el taller para iniciados impartido por Enrique Santoyo.
Cada uno de los fotógrafos presentó seis imágenes.
Cada uno de los fotógrafos presentó seis imágenes. (Arturo González)

Pachuca

Con “Transeúntes, 10 proyectos fotográficos” culmina el taller impartido por Enrique Santoyo, en el que acercó a iniciados en la fotografía a la búsqueda de discursos a partir de las imágenes, una exposición presentada en dos tiempos: el primero en el Centro de Artes de Hidalgo; y el segundo en la Cantina El Surtidor, en el centro de Pachuca.

En una ciudad con tanta cercanía con la fotografía, nunca sobran los espacios para que más personas se acerquen a mejorar su técnica y volverla una disciplina artística, ese fue el objetivo de Santoyo, un taller en el que las personas ya relacionadas con la cámara crearan a partir de sus experiencias un producto que refleje esta exploración creativa.

El Taller de Producción Fotográfica: Imagen y Semejanza abrió este espacio, al que accedieron interesados de todas edades para explotar su equipo y habilidad con la réflex, el resultado fue este primer acercamiento con la composición y con la formación de un discurso visual.

“Fue un proceso de producción fotográfica, por eso la convocatoria ya solicitaba que la gente ya dominara ciertas formas y medios, se pretendió un taller más avanzado, donde la gente, por medio de conceptos muy particulares, fuera creando un proceso y un proyecto, y este es apenas parte de los resultados”, comentó en entrevista el instructor.

Enrique se encontró entonces con alumnos de ambiciones muy claras, por una parte estaban los que su búsqueda creativa la encontraron en una exploración interna, los hubo también quienes encontraron en la fotografía documental el lenguaje visual que querían.

Cada uno de los fotógrafos presentó seis imágenes, en cada selección se encuentran estos intereses. Hay series documentales sobre migrantes centroamericanos viajando en ferrocarril, o el producto de un recorrido nocturno por centros públicos y de comercio donde se refleja su vacío.

“Pero hubo quienes hicieron más una introspección y creó un discurso a partir del yo, ven más a la fotografía como la construcción de un discurso”.

Presentar este trabajo en público fue también producto de este proceso de formular discursos visuales, el primer punto fue obviamente el Centro de las Artes de Hidalgo, donde se hizo el taller; pero los alumnos buscaron un segundo espacio donde más personas pudieran ver su proyecto.

“Los muchachos buscaron una cantina popular, lo que resultó interesante en el sentido de que la imagen fotográfica se democratice, regularmente la imagen está supeditada a espacios museográficos, cerrados y de alguna forma elitistas; ellos me comentaban que se les hacía interesante mostrarlo en un lugar que es frecuentado por estudiantes y gente que no asiste regularmente a una galería”, agregó el instructor.

Por eso ahora le conocen como Galería de Don Chino, un centro que ya fue foro para más exposiciones de personas que se acercan al arte, y también para los que ya iniciaron su carrera y se vieron también atraídos por el peculiar establecimiento.

Según el profesor, se piensa conformar una selección más rigurosa para una exposición que será mostrada en el Centro Cultural de Real del Monte a partir de febrero de 2014, un espacio ya buscado por Santoyo previamente que servirá para mejorar la presentación de estas obras.

 “Finalmente ellos son los que presentan esto, y los acerca a más personas a la producción fotográfica, eso es lo importante de la exposición”, concluyó el reconocido fotógrafo Enrique Santoyo.

Diablos, ángeles y albures

Así perdió Lucifer, la pastorela presentada por el grupo Kimarte este miércoles como parte del ciclo Festival Decembrino, mostró el gusto y cercanía que tiene el pachuqueño con el albur.

La propuesta escénica de los jóvenes actores arrancó carcajadas en un teatro lleno con familias, todos rieron con los guiños de doble sentido manejados por el argumento adaptado por estos egresados de la Universidad Autónoma del Estado, una historia donde el diablo no es tan listo, y el arcángel no es tan puro.

Hay una apuesta entre Lucifer y el Arcángel Gabriel, no nacerá el niño dios ni tampoco habrá navidad, y cada uno empleará mañas y estrategias para ganar en un trato donde el perdedor se despojará de eso que lo hace ajeno a los humanos: cuernos o alas.

Un montaje donde cupo también el chiste político, personificado con el equipo del infierno, que en su análisis sobre la mejor estrategia para desviar del camino a Belém a los pastores, se pensó en la distribución de despensas, materiales de construcción o dinero, “Somos demonios, no políticos”.

El festival decembrino continuará este jueves con “¿Y dónde quedó el Zanto?”, donde destacan la afición luchística del mexicano.