Presentan “Metepec Prehispánico, una historia que contar”

En el libro editado por el Instituto Mexiquense de Cultura, podrán encontrar desde que el hombre inicia sus asentamientos en el municipio
Las autoras.
Las autoras. (Tania Contreras)

Metepec

En las entrañas de la tierra de Metepec existen infinidad de vestigios, ahí está escondido un tesoro histórico que da cuenta de una civilización no solo matlatzinca, sino que atiende al periodo preclásico.

Eso es algo de lo que no dudan María del Carmen Carbajal Correa, quien encabeza desde 1992 una investigación arqueológica en este municipio, y Paz Granados Reyes quien se unió al trabajo tiempo después, ha sido tanta la información que han recopilado a través de este tiempo, que decidieron editar un primer libro que de cuenta de todos estos hallazgos, pero hay mucho más por encontrar, afirman.

Se trata de "Metepec Prehispánico, una historia que contar", obra editada por el Instituto Mexiquense de Cultura (IMC), y el ayuntamiento metepequense. En ella las personas podrán encontrar "un despliegue de conocimientos, desde que el hombre inicia sus asentamientos en Metepec y cuando había fauna pleistocénica (la llamada era de hielo)", explicó en entrevista Carbajal Correa.

Recientemente encontraron restos de un mamut, pero también de otro tipo de fauna, a través de las vasijas halladas, han podido saber sobre el desarrollo de los humanos en este sitio, "hay diferencias en cada periodo prehispánico, en la época del clásico con el despliegue teotihuacano que tuvo influencia aquí y después los otros grupos, los matlatizincas".

De esta forma dan cuenta de "cómo se da esta cohabitación entre un grupo y otro y cuáles son los rasgos, los elementos que nos dejan para identificarlos".

Encontraron también 118 entierros humanos, con sus ofrendas, en diferentes partes del municipio, entre ellos en el centro comercial La Pilita, esos entierros datan del periodo preclásico, es decir, de hace 2 mil 300 años de antigüedad, refirió la arqueóloga Paz Granados Reyes.

"Tenían toda una forma de enterrar a sus muertos, habían tenido contacto con otros grupos. Encontramos cerámica foránea, que viene de Puebla, Guerrero, Michoacán; habla de que tenían contacto con otros".

Aún falta por descubrir; sin embargo, también se ha perdido mucho cuando las constructoras o las personas excavan, y no dan cuenta de que hay vestigios".

Todavía falta por descubrir "por donde caminemos hay fragmentos, en centros habitacionales, en el cerro siguen saliendo cosas".

El libro está basado en investigaciones científicas pero no con un lenguaje técnico, pues el propósito es que llegue a todos los pobladores, a los niños y a los adultos a fin de que conozcan lo que hay en el pasado de este lugar.