Presentan mural de Leopoldo Méndez en Centro INAH

Se trata de un xilograbado encontrado en el almacén del Centro INAH Hidalgo, titulado ”El maguey: mito y realidad”.

Pachuca de Soto

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) exhibe en la vestíbulo del Auditorio Salvador Toscano en Pachuca, la obra inconclusa de 32 metros cuadrados ”El maguey: mito y realidad”, realizada en 1964 por el grabador y dibujante Leopoldo Méndez.

Se trata de un xilograbado encontrado en el almacén del Centro INAH Hidalgo, solicitada por el organismo al artista y que se presentó ese mismo año en la sala etnográfica del Museo Nacional de Antropología.

Rodolfo Palma Rojo, director del Centro INAH Hidalgo, informó que el mural fue encontrado en el almacén de la dependencia, y que al percatarse del valor artístico e histórico de la excepcional obra, buscó su puesta en valor y dotar al vestíbulo del Auditorio Salvador Toscano.

Señaló que aunque el mural no está concluido del todo, pues hay secciones donde aún es visible el trazo con lápiz graso, es de una gran expresividad y compromiso social, porque tiene el tema del cultivo del maguey en el Valle del Mezquital, de donde se obtiene la fibra de ixtle para la elaboración de atuendos, textiles y objetos de uso cotidiano.

Leopoldo Méndez fue miembro de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR) y, posteriormente, fundador del Taller de la Gráfica Popular (TGP), Leopoldo Méndez está considerado uno de los más destacados dibujantes, ilustradores y grabadores del siglo XX en México.

El organismo difundió que la obra se encuentra mencionada en el catálogo de la exposición “Leopoldo Méndez: el privilegio del dibujo”, realizada en el Museo Mural Diego Rivera con motivo del centenario natal del artista, y se menciona el encargo a Méndez para complementar la museografía de la sala dedicada a los otomíes.

Y según Laura González Matute, investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el apenas realizó nueve murales, “de los cuales en la actualidad sólo se conservan dos: El maguey: mito y realidad, en posesión del INAH, y Juego de Luces, realizado en 1949 para Nacional Financiera (Nafinsa)”.

La historiadora de arte agregó que, en 1969, después de la muerte del artista, el mural fue pedido en préstamo para una magna exposición en la Universidad Patricio Lumumba, localizada en la hoy extinta Unión Soviética.

De regreso a México, la obra fue restaurada por el INBA y de nuevo enviada “a las autoridades del INAH quienes, por su parte, lo trasladaron a la ciudad de Pachuca, Hidalgo, para formar parte del acervo del Museo Regional de la entidad”.

Exposición temporal

Acompaña a la exhibición del El maguey: mito y realidad, la exposición temporal El maguey: árbol de las maravillas, el ixtle, que muestra el proceso de la extracción de la fibra vegetal que se realiza de manera tradicional en Santiago de Anaya, Hidalgo.

Rodolfo Palma Rojo señaló que la exposición muestra objetos para la obtención e hilado del ixtle, como raspadores de mezquite, huso, malacate y telar, con los que se obtienen prendas muy finas como carpetas y manteles, vestidos de novia y de XV años, también bolsas, collares, aretes, así como objetos de uso cotidiano (zacates, cepillos, costales y lasos, entre otros).

Desde la época prehispánica y hasta la actualidad, el maguey es quizá la única planta que produce materiales para casi todas las necesidades humanas: alimento del hombre, de los animales y de la propia tierra, vestido, instrumentos de trabajo, bebida ritual y festiva, medicamento y, en tiempos no muy remotos, habitación y mortaja.

Concluyó que el proceso para la obtención del ixtle es largo y laborioso, consume a los artesanos mucho tiempo y energía. Desde tiempos prehispánicos dicho textil fue usado para la elaboración de ayates, con los que se transportaban semillas, leña o mazorcas; las mujeres los usaban para protegerse del sol, cargar al bebé y hacer una especie de cuna.