Presentan en el DF la “Misa cubana”de José María Vitier

La obra musical será interpretada este domingo en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli a las 18:30 horas.

Ciudad de México

Con batuta en mano, José María Vitier ya se encuentra sentado frente a los 25 músicos que conforma su ensamble, entre los que hay chelistas, violinistas, percusionistas y un coro de más de 14 voces.

El lugar: un salón de ensayos con muros blancos, pequeño y hasta cierto punto asfixiante. Es el salón 1 de la Escuela Superior de Música. Ahí, ya repleto de sillas, se encuentra la mayoría de los integrantes de la puesta en escena, preparados para el segundo ensayo de la “Misa cubana” compuesta por Vitier en 1996.

El ensayo comienza justo a las 20:30 horas; como quien imparte una misa en la catedral del pueblo los domingos en la vespertina, y aunque faltan músicos, Vitier advierte a los artistas: “Deben tener compromiso con el tiempo, además de repasar los horarios: somos profesionales”.

Durante el ensayo, el maestro comienza con el preludio de su “Misa Cubana”, en el que participan güiros, violines y voces. En sus notas y rítmica se descubre el misticismo que requiere toda alabanza, toda ofrenda dedicada a la deidad; sobre todo, en cada nota que interpretan se observa el agradecimiento y la fe de quien hace una plegaria.

Al preguntar qué lo motivó a componer una misa, el compositor responde con una palabra: “Gratitud”. Vitier explica que fue un acto de agradecimiento, un regalo de la familia Vitier para la Virgen de la Caridad del Cobre tras una mala racha por la que habían pasado años antes su esposa y él.

“Nunca pensé que está ofrenda fuera a tener tan buena aceptación en mi Cuba y en todo el mundo; yo pensaba que era la primera versión diferente de la ‘Misa cubana’, pero descubrí que no era así: ya había otras tantas, solo que ésta fue la que mayor difusión logró”.

El director y también autor de la pieza recordó aquel momento “único” en el que, junto a cientos de asistentes, entre ellos el papa Juan Pablo II, presenció la fiesta de notas musicales que él había dedicado a su patrona. “Aún recuerdo ese momento, hace 17 años, frente al Papa: con los intelectuales de Cuba en el aula magna de la universidad, mis coristas y yo interpretamos únicamente esa pieza musical”.

Días después, miles de fieles se sumergieron en un silencio inmenso tras escuchar la pieza que con tanta devoción y dedicación había compuesto, aquellas notas de la partitura inspirada en una misa dominical, y que “el mismo Papa me pidió, con señas, volver a interpretar”.

Feliz y entusiasmado, en el ensayo con dedicación Vitier explica a sus músicos cómo se debe de tocar cada instrumento; menciona que esta obra “no es una pieza triste ni melancólica; es algo que se canta con sutileza y alegría, una melodía jugosa y femenina”, dice a su grupo de cuerdas y a su coro.

Así, entre consejos, risas y música, Vitier acepta que no esperaba que su obra le devolviera más de lo que esperaba, convirtiéndose en una bendición aún más grande, y que se pudiera interpretar en tantas ciudades, entre ellas México, “la segunda patria de ‘Misa cubana’, y en la cual he encontrado cariño, calor y hermandad”.

El compositor explica que “los fragmentos de esta misa fueron escritos en latín de las plegarias que forman parte de la misa dominical, y de ellos surgió el texto en castellano, que fueron traducidos por mi esposa Silvia Vitier para todos aquellos que profesan o no esta religión, pero que comparten el gusto por la música”.

Después de dos horas y media de ensayo, los integrantes del equipo musical se despiden del director con el semblante tranquilo y apacible; parece que es cierto que la “Misa cubana” también “tranquiliza el espíritu”.

Así, todo queda listo para la interpretación de esta obra musical que llevó 40 años de trabajo, compuesta, dirigida y producida por José María Vitier.

La presentación, en esta ocasión auspiciada por las fundaciones UNAM y Miguel Alemán, se llevará a cabo este domingo ocho de septiembre en la sala Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, Periférico Sur 5141, colonia Isidro Fabela, a las 18:30 horas.