Preocupa a INAH cambio de vocación en Fundidora

Autoridades del organismo federal señalan que no han recibido notificaciones sobre las modificaciones que se han realizado en inmuebles del Parque.
Actualmente el auditorio 'Carlos Prieto' se encuentra en remodelación.
Actualmente el auditorio 'Carlos Prieto' se encuentra en remodelación. (Foto: Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Los recientes cambios y modificaciones en inmuebles del Parque Fundidora no han sido notificados a la oficina del centro INAH en Nuevo León, según afirmaron autoridades del organismo federal.

Ni la instalación de la gran rueda de la fortuna ni la actual remodelación al interior del auditorio "Carlos Prieto" han tenido la asesoría del Instituto, toda vez que el parque es considerado un museo de arquitectura urbana.

A decir de Benjamín Valdez Fernández, coordinador de proyectos especiales en INAH, el Parque Fundidora no ha emitido información sobre sus recientes modificaciones en naves o áreas al aire libre.

"Últimamente no hemos tenido comunicación con Fundidora, antiguamente solicitaban la opinión de todo lo que ahí se hacía porque hay espacios que remontan al siglo XIX. Por ejemplo, el edificio de Modelos es de ésa época y llama la atención que ahora no hemos sido notificados", opinó.

El funcionario recordó que tanto el Parque en su conjunto como los Hornos Uno y Tres cuentan con protección federal, en especial los últimos dos al ser Monumento Artístico de la Nación.

Inmueble subutilizado

En información de Antropología e Historia se establece que el inmueble localizado en el acceso E4 sobre la Calzada Madero abrió sus puertas en 1929 como Recreativo Acero.

Es de la misma época que el Antiguo Palacio Federal (anterior sede de Conarte) y diseño. De la estructura del hoy conocido auditorio "Carlos Prieto" sobresalen dos placas que ostentan el escudo de la ex Fundidora de Fierro y Acero Monterrey.

El inmueble fue planeado para contar con una cancha de voleibol, un auditorio y salones, pues se trataba de un recinto deportivo y cultural destinado a los obreros de la Fundidora.

"El espacio está subutilizado, bien podría servir para hacer graduaciones de la escuela cercana o para la danza o la música. Nos preocupa que se pierda la vocación cultural del Parque y que hoy termine siendo una casa del terror", criticó.

Por parte del Instituto se contempla realizar una visita de inspección en los próximos días, pues aunque no se ha alterado la fachada exterior se teme la modificación de su interior por la museografía destinada al nuevo giro del inmueble.

"Hay que ver bajo qué métodos están instalando mamparas o los pasillos que se debieron crear. Se trata de un edificio que debe trabajarse con el mismo respeto que cuando se restauró el Palacio Federal".