La polémica del Premio de dramaturgia joven 2016

Quien fue elegido como ganador tuvo que renunciar al premio porque su obra había sido seleccionada en otro certamen. El jurado se cuestiona si las bases de las convocatorias son justas.
El premio consiste en 120 mil pesos y la publicación de la obra en una antología de Tierra Adentro, así como su montaje durante una temporada en La Gruta
El premio consiste en 120 mil pesos y la publicación de la obra en una antología de Tierra Adentro, así como su montaje durante una temporada en La Gruta

México

Este lunes 11 de julio debió entregarse, como cada año, el Premio Nacional de Dramaturgia Joven “Gerardo Mancebo del Castillo”, convocado por el Centro Cultural Helénico y dictaminado, en esta ocasión, por un jurado que conformaron Verónica Musalem, Ricardo Pérez Quit y Alejandro Ricaño. Pero esto no sucedió.

Los integrantes del jurado eligieron Bye bye bird, de José Manuel Hidalgo, como ganador de los 120 mil pesos y la publicación de la obra en una antología de Tierra Adentro, así como su montaje durante una temporada en La Gruta, pero el autor de la pieza, de 21 años de edad renunció al premio luego de que en el Centro Cultural Helénico se recibiera una carta exigiendo la transparencia del proceso y cuestionando la selección del jurado porque violaba las clausulas de la convocatoria, en específico la que señala que quedarán “excluidos los trabajos que participan en otros concursos o estén en espera de dictamen”.

Alejandro Ricaño, quien se encuentra en Bogotá en este momento, explica en su página de Facebook lo siguiente: “Durante la primera dictaminación en la que elegimos a los cinco finalistas descubrimos que la obra de Manuel Hidalgo había sido seleccionada para ser leída en la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia que se llevará a cabo en la ciudad de Querétaro en días próximos, a poco más de dos meses de distancia por ese entonces. Situación de la que los jurados, cabe mencionar, no estaban obligados a estar al tanto".

Ricaño señala que luego de consultarlo con la propia directora del Centro Cultural Helénico y la representante de Tierra Adentro, presentes en la dictaminación, se decidió considerar entre las finalistas la obra de José Manuel Hidalgo, pese a la cláusula mencionada, por las siguientes razones:

  1. El cuestionamiento de la misma cláusula considerando que la participación simultánea en concursos y convocatorias —todos con la misma cláusula— es una práctica común y por todos sabida (que arroje la primera piedra el que esté libre de pecado). Basta decir, por ejemplo, que tres obras que estaban participando en el “Mancebo”, simultáneamente participaban en otros concursos literarios en los que resultaron ganadoras por las mismas fechas en que se dictaminó este premio.
  2. La certeza de que ninguno de los jurados conocía previamente ni a la obra ni al autor.
  3. El hecho de que el anonimato del los autores para la dictaminación, de cualquier forma, se pierde una vez que se elige a los cinco finalistas.
  4. Que la lectura dramatizada no se había realizado aún.
  5. Que fue una de las pocas obras —leímos 128 textos— en la que coincidimos los tres jurados y nos parecía una pena que perdiera la oportunidad de ganar el premio, con todo lo que conlleva, por la mala suerte de haber quedado seleccionado también para realizar una lectura dramatizada que no le iba a dar, por supuesto, el mismo impacto.

Una vez que se desató la polémica, el autor de Bye bye bird renunció al premio.

Ricaño señala: “Autores y firmantes tienen razón, violamos los estatutos de la convocatoria. Si lo hicimos con buenas o malas intenciones no importa. Procedimos mal. Y ahora corresponde hacernos responsables y tratar de resarcir el daño en la mayor medida posible. Quepa la certeza de que ninguna acción ha sido hecha con dolo, pero estoy categóricamente en contra de la postura de cargar de total responsabilidad a Manuel Hidalgo y eludir la obligación de dar una explicación pública y tranparente del proceso de dictaminación a la comunidad teatral que lo demanda”.

"Como medida de última hora —continúa Alejandro Ricaño—, jurados y Helénico, sin otra finalidad que evitar que se perdiera el recurso, realizamos una segunda sesión de dictaminación para premiar a otro de los finalistas, resultando como ganador Alexis Casas por su obra En la tierra de los corderos. En horas recientes ha circulado la noticia de que el pasado 17 de junio, Alexis Casas habría incurrido en la misma falta que Hidalgo, al realizarse un estreno de su obra por un grupo escolar, bajo la dirección de David Hevia, situación que al momento de la apresurada segunda dictaminación nos era imposible conocer.

La polémica crece en las redes sociales donde también se dice que la directora del CCH, Irma Caire Obregón, no ha podido realizar adecuadamente su labor al frente de este centro porque  simultáneamente es directora del Programa Nacional de Animación Cultural (PNAC). MILENIO solicitó una entrevista con ella, pero su departamento de prensa señaló que en este momento se encuentra de comisión en Morelia, donde se realiza la Cuarta audiencia pública para la Ley de Cultura.