Positivo, evitar politizar cambio climático en México: Mario Molina

El mexicano y Premio Nobel de Química dijo que en el país se trabaja de cerca con el gobierno y con el Congreso, además de tiene una ley de cambio climático.
El mexicano y Premio Nobel de Química Mario Molina
El mexicano y Premio Nobel de Química Mario Molina (Archivo )

Madrid

El Premio Nobel de Química, Mario Molina, consideró que a diferencia de Estados Unidos, en México el tema del cambio climático no se ha politizado, y eso ha sido positivo para que el país se comprometa a afrontar el fenómeno.

En declaraciones al diario español El País con motivo de la condecoración de la Medalla de la Libertad impuesta por el presidente estadunidense Barack Obama, sostuvo que en México se trabaja de cerca con el gobierno y Congreso y se tiene una ley de cambio climático.

Además se ha creado un "impuesto para las emisiones de carbón que, aunque está muy limitado y es un poco nominal, demuestra que México ya empezó a comprometerse".

En contraste con eso, sostuvo que el Partido Republicano junto al Tea Party, tomó en la pasada administración estadunidense una posición de negar el cambio climático, "algo absurdo que los coloca, desde el punto de la ciencia, en la era de la astrología".

Expuso que se hizo una campaña de relaciones públicas con los medios de comunicación de Estados Unidos "bien planeada por los conservadores" y ahora la comunidad científica trabaja para contrarrestar eso y convencer a la sociedad a que tome conciencia.

"Soy optimista pero reconozco que no es fácil y tenemos que trabajar. No basta con que los países de manera individual adopten medidas, es necesario que las grandes economías colaboren", señaló.

Lamentó que los republicanos estadunidenses se resistan a creer que tienen que hacer el mismo esfuerzo que los demás países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, aún cuando "el sacrificio es mínimo y la economía está en disposición de absorberlo bien".

Molina explicó que se quiere difundir en Estados Unidos que los economistas y los científicos (en un 97 por ciento) están de acuerdo con esas opciones de reducir emisiones sin afectar la economía.

"Trabajamos con el Congreso en la medida de lo posible para romper este cuello de botella que impide a Estados Unidos ratificar un tratado internacional y poder lograr un acuerdo similar al de Montreal", aseveró.

Las energías renovables son una opción, y que los estudios recientes muestran que las tecnologías nuevas tienen un costo moderado, en torno al uno o dos por ciento del Producto Interno Bruto mundial, por lo que "la idea de que es caro es falsa".

"Si no empezamos ya con el cambio nos va a salir claramente más costoso, además del sufrimiento derivado de las catástrofes climáticas, que es difícil de calcular económicamente. Está claro que existe un riesgo inaceptable de daños para la sociedad que podemos evitar", dijo.