Posibilidades de una estructura

El trabajo de Terrazas hace hincapié en los mecanismos matemáticos de progresión geométrica, que son similares a los procesos de crecimiento de muchos organismos naturales.
Derivación estética de procesos creativos.
Derivación estética de procesos creativos. (Eduardo Terrazas)

México

Hoy se inaugura la exposición personal Segunda naturaleza, del arquitecto Eduardo Terrazas (Guadalajara, 1936), en el Museo de Arte Carrillo Gil. La muestra cubre 40 años de trabajo del polifacético creador, quien durante su carrera ha incursionado en el urbanismo, la arquitectura, la pintura y el diseño gráfico. El título de la exposición hace referencia al hombre, que, como producto de su entorno natural, lo recompone y da origen a un orden secundario de las cosas creadas por él.

El trabajo de Terrazas hace hincapié en los mecanismos matemáticos de progresión geométrica, que son similares a los procesos de crecimiento de muchos organismos naturales, sobre todo en el reino vegetal, donde la multiplicación de las formas concéntricas es exponencial y virtualmente infinita, según el propio arquitecto en su trabajo “El mundo de lo factible, de las expectativas y de las ideas se expande hasta el campo mismo de la abstracción”.

La serie titulada Posibilidades de una estructura, es una exploración visual que el arquitecto inició desde los años sesenta.

Se ha presentado mediante dibujos, pinturas y, más recientemente, por medio de animaciones digitales. Consiste en una sencilla estructura geométrica que comienza con un espacio en blanco cruzado por una línea, que luego es atravesada por otras en sentido ortogonal, y después en sentido diagonal, lo que da origen a células más pequeñas, iguales a la primera, las cuales siguen fragmentándose constantemente hasta que el campo visual se convierte en un cuadrado negro. Explica su creador: “Este método se lleva a cabo en distintos niveles: la variación puede operar tanto en las líneas (multiplicación, repetición, sustracción, expansión, difuminación, corte, ensanchamiento, cambio de color, etcétera) como en los espacios entre líneas (sombreado, vacío, segmentado, coloreado, rellenado). Así, poco a poco la variación va interviniendo en la estructura misma tanto multiplicándola e invirtiéndola, como dividiéndola, en series secuenciales de variaciones o en fragmentos que aproximan la mirada a los detalles de la alteración. Cada pieza es, en efecto, la respuesta a la pregunta: ‘¿Qué pasa si…?’. La serie reproduce, en el universo controlado de la geometría, el proceso de diseño que la naturaleza despliega en la formación del mundo, con sus variaciones incesantes, sus apogeos —algunos de gran belleza— y sus ensayos fallidos, como una alegoría de la libertad creativa ceñida dentro de una limitación estructural”.

Para quienes disfrutamos de las derivaciones estéticas de los procesos creativos, visitar esta muestra resultará indispensable.