'Porgy and Bess': una historia de nuestra gente: Stokes

El también autor de 'Un americano en París' logró enriquecer la gran tradición sinfónica con efectos de jazz y música religiosa
Están conectados con el mundo operístico a través de obras como 'La Traviata' o 'Carmen'.
Están conectados con el mundo operístico a través de obras como 'La Traviata' o 'Carmen'. (Juan Carlos Bautista)

México

Porgy and Bess, de George Gershwin, aseguró ayer el productor Michael Capasso, "fue la primera obra que presentó los cantantes afroamericanos de ópera al mundo. En este montaje tuve especial cuidado en que tanto las voces, como el director y el coreógrafo, todos fueran afroamericanos, pues eso le daría al montaje un tinte especial. Es raro que la obra sea dirigida por un director afroamericano."

En conferencia de prensa para anunciar las funciones de esta ópera clásica en el Palacio de Bellas Artes, del 31 de julio al 3 de agosto, Darren Stokes aseguró que como cantantes están completamente conectados con el mundo de la ópera en obras como La Traviata o Carmen. En el caso de Porgy and Bess, agregó, como afroamericanos se conectan más con los personajes. "Yo me siento como Crown, como si yo estuviera en esa comunidad, en el vecindario en que se sitúa la ópera. Nosotros podemos cantar en alemán y en italiano, por supuesto, pero Porgy and Bess es una historia de nuestra gente".

Michael Capasso relató que para escribir esta ópera, Gershwin, compositor de música de concierto, se involucró a fondo en la música afroamericana. "Tenía una gran afinidad por el jazz, así que logró enriquecer la gran tradición sinfónica con efectos de jazz y música religiosa, pues asistió mucho a las iglesias para aprender las cadencias de la voz. Y aunque la música está influida por el jazz, las voces son puramente operísticas."

Robert Mack, quien interpreta el papel de Sportin' Life, aseguró que todo se remonta a los cantos religiosos y los cantos de llamada-respuesta que los afroamericanos usaban en las pandillas de cadeneros (como se llamaba a los prisioneros que eran encadenados en parejas mientras trabajaban en el campo o las carreteras). "Gershwin se pasó mucho tiempo en las iglesias, pero también charlaba con la gente para ver cómo hablaban, lo que le permitió escribir los diálogos. No se trata de un inglés correcto, sino de un dialecto llamado gullah, en que la gente habla fuera de ritmo (es lo que, en jazz, se llama un mal fraseo). Para Gershwin fue muy importante ser lo más auténtico posible, dado que no era afroamericano".

De ascendencia puertorriqueña, Stokes mencionó que la forma de celebrar a Dios entre los afroamericanos es muy particular. "Nosotros en la iglesia, y es algo que van a ver en la obra, incluimos música y gente cantando, gritando y bailando. Por eso, cuando hago esta ópera, en ocasiones me olvido de que estoy trabajando, de que no estoy en la iglesia o con mi gente celebrando."

El productor señaló que, a diferencia de otros montajes, la versión que se presentará en Bellas Artes cuenta con "un director que tiene experiencia en Broadway, pero con una sensibilidad operística. Diseñamos un escenario que puede moverse, así que, por medio de los actores y los bailarines, podemos ajustarlo para cada una de las escenas. Esto le da una sensación contemporánea a la pieza. Es muy importante señalar que no hay amplificación porque los cantantes son capaces de hacerse escuchar en un teatro de ópera."

Al abordarse el tema de la discriminación racial, imperante en esa época (1935), Stokes dijo que en los libretos actuales se ha quitado del libreto la palabra nigger, con la que se designaba entonces a los afroamericanos. "Esa palabra todavía nos molesta a los afroamericanos. Lo mismo ocurrió en La flauta mágica, en donde se dice que hay aves negras, pero también hay gente negra. Esa parte fue quitada de la ópera, porque es algo que molesta. Tratamos de olvidar la historia de discriminación que existía en nuestra comunidad."

Es preciso recordar, intervino Capasso, que la palabra nigger en la ópera de Gershwin fue escrita en una época en que era algo usual. "Sin embargo, en estos tiempos no es aceptada. Aunque la palabra está en el libreto, ya no se usa en el momento de la representación". De hecho, los integrantes de la compañía que presentará Porgy and Bess se refirieron al término como n word (la palabra con n) en la conferencia de prensa.

Porgy and Bess ha recibido algunas críticas de quienes aseguran que ofrece papeles estereotipados de la comunidad afroamericana, a lo que el productor respondió que "es una ópera sobre gente en una comunidad. La ópera podría ser sobre cualquier raza: es una historia de amor que tiene altos y bajos, que hace referencia a las mejores cosas de una comunidad, pero también a las peores."

Porgy and Bess se presentará en Bellas Artes el 31 de julio y el 1 de agosto a las 20:00 horas;
el 2 de agosto a las 12:00 y 18:00 y, el 3, a las 16:00 horas.