Porfirio Díaz transformó a México, afirman sus bisnietos

"Un estadista de este tamaño es lo que hace falta al país en este momento", afirma Eduardo José de la Cruz Díaz Gastine.
María Eugenia Díaz informó que la familia celebrará una misa en recuerdo de su bisabuelo.
María Eugenia Díaz informó que la familia celebrará una misa en recuerdo de su bisabuelo. (Yanira Franco)

México

Porfirio Díaz Mori fue un estadista que cambió a su país del suelo al cielo, lo cual fue reconocido en todo el mundo, asegura Eduardo José de la Cruz Díaz Gastine, bisnieto de quien fuera presidente de México durante 30 años.

"Si hubieran podido tomar una fotografía de México, antes de Porfirio Díaz y después, la gente se daría cuenta de lo que hizo por su país".

José de la Cruz Díaz Gastine, hijo de Manuel Díaz Raigoza, el último y más chico de los nietos que nacieron en París, durante el exilio de la familia Díaz, recordó que una prueba de estos logros fueron las felicitaciones de personas que provenían de todas partes del mundo para admirar al México moderno durante la fiesta del Centenario de la Independencia, celebrada el 15 de septiembre de 1910, misma fecha en que el entonces presidente de México Porfirio Díaz cumplía 80 años.

Eduardo José de la Cruz, quien lleva el nombre José de la Cruz en honor a su bisabuelo José de la Cruz Porfirio Díaz, dijo que el general durante 20 años fue un liberal. Posteriormente, en sus 30 años como estadista y presidente de México, logró que la deuda externa que había en los primeros cuatros años de su mando se liquidara en su totalidad, asimismo logró que el precio del dólar y el peso mexicano llegaran a estar a la par y en ciertos momentos arriba, informó.

"Un estadista de este tamaño es lo que hace le hace falta al país en este momento, porque el general tenía una mano enérgica, como se debe de gobernar, no con tibiezas que dejan al país a medias".

Al respecto, María Eugenia Díaz Gastine, bisnieta y hermana de Eduardo José de la Cruz, dijo que su bisabuelo era un hombre dedicado a su patria, "la visión era construir su patria, liberar a su patria".

Señaló que el político oaxaqueño tenía un proyecto de nación, lo que hace falta ahora en México. Sin embargo, muchos historiadores van revalorando y llaman al mandato de Porfirio Díaz como una dictadura, "entonces sería una 'dictablanda' porque con toda atención, él veía a México y a los mexicanos a quienes tenía que ayudar a rescatar y ayudar a progresar".

Llamó historiadores superficiales a aquellos que tienen que quedar bien con el actual gobierno o porque los juzguen mal. Sin embargo, confesó que la familia no se siente herida al respecto, al contrario, se sienten muy honrados de ser descendientes del político oaxaqueño.

Repatriar es asunto del pueblo

Incluso, adelantó que la familia no va a participar en el proceso de repatriar los restos del general que se encuentran en el cementerio de Montparnasse, París, donde el general Díaz se exilió voluntariamente, para que no se derramara sangre por su muerte.

"Creemos que el pueblo es quien lo tiene que valorar, así como el gobierno que esté en turno, entonces será adecuado que lo traigan", dijo María Eugenia Díaz.

"Que traigan sus restos o no, no nos atañe, pero deberían de reconocerlo, deberían abrirse todas esas ideas de traer sus restos. Como familiar me atengo a lo que diga la familia, 'no vamos a intervenir', pero como mexicano me sentiría muy honrado de que lo regresaran aquí al país, es una pena que sea el único que está afuera y aquí está lleno de gente que de verdad no quiso ayudar al país", puntualizó Eduardo José de la Cruz.

La reelección

Eduardo José de la Cruz aseguró que el gran error de Porfirio Díaz fue haber perdido contacto con la gente de abajo en las últimas elecciones.

Los años difíciles

La familia Díaz compró una casa de campo cuando vieron que la situación económica ya empezaba a ser difícil, ahí sembraban y tenían gallinas, las cuales cuidaba la mamá de Manuel Díaz Raigoza, Delfina Ortega, quien se casó con el cuarto hijo del general, Deodato Lucas Porfirio Díaz Ortega.

"Mi papá era quien, en su bicicleta, hacía entrega de los huevos en el pueblo", recordó María Eugenia Díaz. Esto habla de que tuvieron que aprender a trabajar porque no había herencia y las acciones en petróleo se hicieron polvo.

"Dijeron que compraran esa granja de 150 hectáreas, para sembrar y todos los jóvenes estudiaban y trabajaban porque se fue deteriorando la situación económica en todo el mundo; cuando tuvieron oportunidad se regresaron a México, vendieron lo poco que tenían y llegaron a trabajar", dijo José de la Cruz Díaz.

Convivio familiar el 2 de julio

María Eugenia Díaz informó que la familia celebrará una misa en distintos templos en recuerdo a Porfirio Díaz.

"Publicaremos a tiempo una esquela en algún periódico, avisando dónde sería una de las misas".

Añadió que han tenido invitaciones de varios estados de la República, como en Veracruz, Puebla y Oaxaca, donde requieren de la presencia de algunos de los familiares.

"No vamos como adorno, porque los bisnietos no estamos mucho para adornar, ya somos grandes", finaliza con una sonrisa y perfectamente maquillada María Eugenia Díaz.