Retos y alcances del arte digital

Alina Poulain encontró en la película Amélie el seudónimo ideal para comenzar a comercializar sus ilustraciones sin que se dieran cuenta sus padre.
Ha expuesto en Polonia, Argentina, Hong Kong, Estados Unidos y Hungría.
Ha expuesto en Polonia, Argentina, Hong Kong, Estados Unidos y Hungría. (Especial)

Ciudad de México

En la película Amélie encontró el seudónimo ideal (Poulain) para comenzar a comercializar sus ilustraciones sin que se dieran cuenta sus padres, para quienes la ilustración y la pintura eran solo un pasatiempo. Ha expuesto en Polonia, Argentina, Hong Kong, Estados Unidos y Hungría. Junto con el músico Yurief Nieves recién inauguró en el DF el proyecto Polipolar, con el que se presentará en Londres a finales de este año.

¿Qué es Polipolar?

Es la exageración, en términos coloquiales, de la palabra bipolar. Andas más que bipolar, estás polipolar o tripolar, cuando pasas por muchos estados de ánimo en un instante.

¿Por qué titular así tu exposición?

Porque son ilustraciones digitales y en acrílico que exploran emociones humanas: la tristeza, el enojo, el enamoramiento, el duelo, el "encabritamiento", a través de la experiencia visual y musical. Busco que el espectador pase de un estado de ánimo a otro en menos de una hora a través de los cuadros acompañados por canciones. Hay una melodía para cada cuadro, algunas de mi autoría y otros son covers de Nina Simone, Ella Fitzgerald o músicos no tan mediáticos como Alejandro Terán, que fue el director de orquesta en el concierto sinfónico de Gustavo Cerati.

Una de las canciones es "Houdini Syndrome", ¿cuál es ese padecimiento?

Lo inventé (risas). Fue el pretexto para hablar de la migración. La canción dice "Tal vez esta no es mi tierra, pero es mi lugar". Cuando estaba en Londres tenía la intención de quedarme a residir y en el mercado negro me ofrecieron un pasaporte de una persona española muerta. Te venden sus papeles y la suplantas legalmente para que no seas deportado. Me impactó la historia de un señor salvadoreño que así le hizo, consiguió trabajo en una pizzería, pero nunca aprendió a hablar en inglés y por eso nunca hablaba con casi nadie, pero cada ocho días mandaba dinero a sus familiares ¡Qué historia!

¿Por qué si estudiaste ópera terminaste pintando y en el ámbito de la comunicación?

Quise entrar al Conservatorio Nacional de Música, pero cuando preparas tu audición la mayoría de las canciones son para soprano, yo soy contralto, la voz más grave. Cuando llegué y escuché las notas bien altas de las demás chicas que sí eran sopranos pues me desanimé. Con el tiempo entendí que mi voz da para otras cosas como el jazz. Apenas estoy saliendo del clóset y explorando ese lado con estas canciones hechas para la exposición.

¿Cómo aprendiste a vivir con la hiperactividad?

Fue complicado. De repente estaba en un periódico o entraba a una empresa de publicidad y me salía porque sentía que no daba el ancho en ningún lugar. Con el tiempo me di cuenta que mi padre era igual, y pues el médico llegó a la conclusión de que él padecía bipolaridad, he ahí el por qué decidí explorar ese tema con la exposición. Todo está en reconocerte, asimilarlo y sacarle provecho, como no me hallaba en ningún medio hice mi propia empresa que se llama Interesantes, con la que exploto la caída de los medios impresos y el raising o el crecimiento de las plataformas digitales.

¿Es difícil posicionarse haciendo solo arte digital?

Aquí en México sí, mucho, hay quienes aseguran que lo que pasa por lo digital no es arte. En Inglaterra y en Hungría son entusiastas digitales desde los noventa, que fue donde encontré apoyo la asociación FISE, que es la Sociedad electrográfica húngara. Ahí nunca sentí la pedantería de los puristas del arte.

¿Las dificultades del arte digital solo radican en el valor artístico?

Son muchas cosas, por ejemplo, las galerías casi no se interesan en vender arte digital porque como no son piezas únicas, pues no le ganan mucho. No existe aquello del original y la réplica del original, etcétera. Claro que las obras con pincel y en lienzo tienen más mérito, por la técnica, la dificultad, pero también estoy en contra de la idea puritana de que si no está en un lienzo no es arte. Creo en la experiencia estética que puede generar al autor y al espectador una obra independientemente de los materiales con los que fue hecho.

*La exposición Polipolar estará abierta al público hasta el 19 de mayo en la galería del Foro Cultural Hilvana, ubicada en Colima 378, entre Salamanca y Cozumel. Colonia Roma Norte. La entrada es libre.