“La pintura es una prolongación de la poesía”

En su taller escuela hay obras de sus distintas series, tan opuestas entre sí que parecen de distintos autores.

México

EN OTRA PARTE

Creo que escribo y pinto a otras realidades, como escapando o evadiendo o creando un mundo diferente en el que estoy, no necesariamente que no me guste, pero diferente. A veces, por ejemplo, el novelista escribe para salirse de la realidad que no le gusta. Creo que busco en mis pinturas algo de paz, algo de tranquilidad y me gusta estar en ese espacio y el estudio es un espacio de paz cuando estoy trabajando.

CONSTANCIA

Soy una persona con mucha disciplina, tengo marcados mis horarios y a veces me molesta quebrar esa rutina, es como un todo. La musa me llega trabajando y me emociono cuando estoy mezclando colores porque es un laboratorio experimental, ¿cuál es el mejor cuadro? Creo que el último. No puedo decir que una técnica está completa y absolutamente terminada porque no es cierto, me he encontrado con cuadros que pinté hace un mes, hace medio año y veo ingenuidad o inmadurez en ciertos detalles, quizás éste lo vea en unos años y sienta exactamente lo mismo. Me dedico todo un mes a producir azules, porque he notado que es como el pianista, o como cuando escribo, pienso: “Fíjate que tengo ganas de decir todo esto y tengo unos temas borboteando aquí, en el pecho, y que los he anotado” y empiezo el primer poema y para el tercero o cuarto parece que ya van teniendo su propio movimiento. Así pasa con los cuadros. He dejado de pintar rojos o dejado de pintar azules mar y empiezo con uno, dos, tres y para el quinto cuadro ya los recuperé.

EL ACCIDENTE ARTÍSTICO

Hay que tener una relación íntima con los materiales, yo me muevo con lo experimental, en qué sucede si mezclamos agua y aceite. Voy a la tienda de materiales y herramientas buscando algo con qué hacer una textura, un color que mezclar, y me dicen: “Bueno, ¿qué pinturas utiliza?” pues todas, todo para mí es un elemento para experimentar y regularmente trato de no leerles la etiqueta para hacer accidentes, es como cocinar sin receta, “es que no tengo romero, que tal si le pongo albahaca” y ahí sucede la magia, la descubres. Les he dicho a mis alumnos que la técnica es la acumulación de accidentes controlados. Me ha sucedido algo por accidente, agarro la estopa y tallo la pintura tratándola de remover o salvar lo que sucedió y me gustó el resultado, lo vuelvo a repetir y lo empiezo a controlar, a conocerlo de otra forma y no de la forma que te dicen “eso se usa así”. Comencé a pintar como todos, con el pincel y de repente algo no salió bien y lo tallé con las manos y me gustó sentir la textura y se me formó el hábito de estar trabajando con las manos, tengo que sentir el cuadro.

LA LUNA DE MARICELA

No sé qué fue primero, la pintura o la poesía, porque a veces siento que cuando pinto todavía me faltan muchas cosas que decir, procuro escribirles poemas a los cuadros. Creo que la pintura es más una prolongación de la poesía, y me siento más poeta. Quisiera dedicarme todo el tiempo con la misma dedicación que lo hago con la pintura. Soy lunática, es más, afecta a mis periodos menstruales, veo una Luna y voy junto con los ciclos lunares, el estado de ánimo tiene mucho que ver, escribo más en tiempos de frío, en tiempo de invierno, me gusta mucho estar en el frío.