Píntalo con tu propia sangre

Guía visual.

Ciudad de México

Cuando vi el hashtag #PintaConTuPropiaSangre me quedé de una pieza. Unas cinco mil personas habían firmado una carta dirigida a la Fundación Jumex en Change.org. Eran, en su mayoría, ofendidos defensores de los animales deseosos de cancelar la exhibición del accionista austriaco Hermann Nitsch (1938), anunciada para el 27 de febrero por el Museo Jumex. Desde su desconocimiento, los firmantes creían que el artista iba a sacrificar animales en vivo. Desde su casi fanatismo culpaban a Nitsch de sacrificar especímenes en nombre del arte. Y ciertamente el artista sacrificó a un animal en 1988, pero bajo la supervisión de un carnicero y un veterinario calificados, y con la autorización del gobierno de su país. Menos sabían que Nitsch es, además de gran artista, uno de los grandes defensores de los animales, que su búsqueda siempre consistió en buscar el sentido de lo sagrado en la naturaleza, realizar rituales con sangre y vísceras y, de alguna manera, retornar al espectador a un estado espiritual intensamente pagano. De hecho, Nitsch se considera un protector de los animales, como dijo a Artnet News hace unos días.


Cuadros para una No Exposición

 Patrick Charpenel, director del Museo Jumex, dijo a un diario nacional que la sociedad mexicana está muy sensible ante la violencia. Pero circula el rumor, y como tal se consigna, de que hay conflicto entre Eugenio López, el coleccionista fundador del museo, y sus padres. Suena lógico pues Jumex no solo es un museo de arte contemporáneo sino una empresa de jugos. ¿El Consejo prefirió recular ante los cinco mil posibles clientes? Es muy probable, las fechas coinciden, pero no está confirmado. Incluso la embajada de Austria emitió un comunicado especial en apoyo a Nitsch (aunque en 1998 los austriacos confinaron al ámbito privado un happening del artista). Charpenel dijo a la prensa que la obra está a la disposición (cuarenta piezas al parecer). Esta cronista apuesta doble contra sencillo a que nadie va a hacer la exposición, pese a tantos lamentos y “ayes” electrónicos. Y no solo por razones económicas o de calendario, sino por la misma causa que Jumex: el temor a la ciega turba defensora de los animales. Ya Briggite Bardot llamó Calígula a Nitsch, pero él fue una influencia no solo para el chileno Alejandro Jodorowski en su película Santa Sangre (1989), sino para la extraordinaria cubana Ana Mendieta, por mencionar precursores del uso de la sangre en el performance latinoamericano. Afortunadamente, Ex Teresa no canceló el concierto de Nitsch, quien también es un músico respetado, este 27 de febrero: http://musicaenmexico.com.mx/cartelera/concierto-de-hermann-nitsch-austria/


“Yo muestro la vida entera”

¿No es preocupante lo fácil que es en esta Babel de la súper información deshacernos de artistas valiosos con firmas de montones de juanitos? ¿Estamos ante un nuevo fascismo de las masas? Cuando pasan cosas así, recuerdo siempre una de mis primeras lecturas, un librito de título intrigante, El hombre mediocre, de José Ingenieros, publicado hace 101 años, donde el autor advierte que “el hombre mediocre solo tiene rutinas en el cerebro y prejuicios en el corazón”. En la XI Bienal de La Habana, realizada en 2012, Nitsch no solo recibió el título de Doctor Honoris Causa en Arte de Cuba, en el Museo Nacional de Bellas Artes, sino que presentó un performance donde, entre otras acciones, una mujer lavó los pies de varios jóvenes ensangrentados. En esa ocasión el polémico artista hizo una especie de statement: “Yo muestro intensidad. Yo muestro la vida entera. Yo muestro muerte y resurrección. Dolor y pena. Todo es importante para mí. Lo que yo estoy haciendo es como un retrato del mundo acerca del ser, acerca del cosmos”.


Del rastro al museo

Tomo del blog Cassetteart la siguiente información proporcionada por Michel Blancsubé, el curador del Museo Jumex que dedicó dos años a Nitsch: tras la cancelación, Blancsubé informó que no iba a haber ningún animal vivo o muerto en la exposición, ni tortura, ni descuartizamiento. Lo que sí estaba considerado era exhibir imágenes y videos de las acciones realizadas en la XI Bienal de La Habana, en donde Nitsch utilizó animales muertos comprados en rastros. Por último, dejo más información sobre el creador del Teatro de Orgías y Misterios. Fue publicada en El País en 1976: http://elpais.com/diario/1976/12/30/cultura/220748401_850215.html