Pink Martini: una banda de pop americano sinfónico

“Todos quieren ser estrellas de rock, pero no quieren ensayar”, dice a MILENIO Thomas Lauderdale, líder de la orquesta de EU.
Tiene el influjo de la música afrocubana y los ritmos latinos.
Tiene el influjo de la música afrocubana y los ritmos latinos. (Adam Levey )

México

De no haber sido músico, Thomas Lauderdale probablemente seguiría organizando campañas políticas en Portland. Pero el mal gusto de la música de los actos políticos le hizo cambiar de profesión.

En 1994 nació Pink Martini, pequeña orquesta que toma elementos del jazz, la música clásica y el pop, con canciones interpretadas en varios idiomas. "Mi intención original era dedicarme a la política —dice en entrevista—. Sin embargo, había tocado piano toda mi vida. Poco a poco me di cuenta de que la música me daba más que la política, así que formé una banda".

Lauderdale comenta que el sonido de Pink Martini, que se presentará el jueves en el Plaza Condesa, "tiene el influjo de la música afrocubana y los ritmos latinos. Recuerdo la película de Pedro Almodóvar, Mujeres al borde de un ataque de nervios, donde hay dos canciones: 'Soy infeliz', con Lola Beltrán, y 'Puro teatro', con La Lupe. Esto fue antes de que tuviera la banda, pero la película fue una gran influencia en el estilo y la estética de la banda".

Es una música muy orgánica, y mucho de lo que hoy se escucha popularmente suena artificial.

Sí, creo que en estos días todos quieren ser estrellas de rock, pero no quieren ensayar. En Pink Martini todos los músicos tocan instrumentos reales. Somos 12 músicos y podemos tocar solos o con una orquesta, así que podemos ser hasta 150 personas en el escenario, lo que es grandioso.

¿Cómo ha mantenido su estilo?

Es curioso, porque la misma formación se ha mantenido en los últimos 15 años, así que es bastante estable. Somos tantos que siempre hay la posibilidad de hablar con varios. Tal vez si fuéramos un cuarteto ya habríamos tronado hace mucho tiempo; como somos 12, hay muchas posibilidades de distracción.

Su éxito comenzó en Francia. ¿Cómo explica este golpe de suerte?

Muchos franceses no se imaginaban que éramos una banda estadunidense sino que éramos de Francia. El éxito fue totalmente accidental, porque para entonces ni siquiera habíamos viajado fuera de Portland, donde vivimos. Eso nos dio grandes oportunidades.

¿Cómo fue su colaboración con Chavela Vargas?

Ella hizo una cantidad de discos increíble. La conocí por las películas de Almodóvar, a quien le encantaba. Nos pusimos en contacto con ella a través de amigos comunes y le pregunté si podíamos grabar con ella. Yo quería que hiciéramos "Yo te quiero siempre", de Ernesto Lecuona, pero ella optaba por "Piensa en mí", de Agustín Lara, y eso fue lo que obtuvimos.

¿Y con Georges Moustaki?

A él le gustaba mucho la banda, así que nos preguntó si queríamos grabar con él una de sus canciones. La cantante China Forbes, con quien formé la banda y que había crecido con la música de Moustaki, se emocionó mucho y grabamos "Ma Solitude".

¿Y Jimmy Scott?

Es uno de mis cantantes favoritos. Él acababa de grabar All the Way, traté de localizarlo y encontré su nombre ¡en la sección amarilla de Ohio! En esa época era un tanto difícil, pues había tenido una vida muy dura, le había ido mal en todo. Siempre decía que estaba a punto de morir, aunque vivió casi una década más. Fue al estudio de grabación con una idea muy definida de cómo quería cantar y fue realmente hermoso. Cantó muy lentamente, con mucho cuidado.

¿De que forma describe usted a Pink Martini?

Como una banda de pop americano sinfónico anticuado, pero también tenemos canciones de diferentes partes del mundo, lo que la hace mucho más interesante. Casi desde el principio elegimos cantar en varios idiomas porque eso le da al grupo un sentido global. De hecho, en el disco Get Happy incluimos nueve idiomas.