Velada de música de piano en el TIM

El ejecutante boliviano Walter Ponce, entró en escena con sus interpretaciones en el décimo Festival Internacional de este instrumento del Teatro Isauro Martínez.  
El pianista boliviano Walter Ponce.
El pianista boliviano Walter Ponce. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

El pianista boliviano Walter Ponce, participó con una gran interpretación en el décimo Festival Internacional de Piano del Teatro Isauro Martínez, acontecida la noche de este miércoles.

Walter Ponce, llegó al Teatro Isauro Martínez para traernos una música que no parece de este mundo, de compositores como Franz Schubert, Ludwig van Beethoven, Aaron Copland y Franz Liszt.

La velada dio comienzo con la obra Impromptu en Si mayor (D.935) de Franz Schubert, obra que pertenece a una serie de ocho piezas para piano solo compuesta en 1827 y considerada como uno de los ejemplos más importantes de este género popular del siglo 19 temprano.

Walter Ponce, regocijó al público Lagunero con la interpretación de la pieza La Vallée d'Obermann.

Posteriormente la música continúo con La sonata para piano n.º 21 en Do mayor, Op. 53 de Ludwig van Beethoven, conocida comúnmente como Waldstein, en Francia y Latinoamérica también como L'Aurore, considerada como una de las dos particularmente notables sonatas para piano de su periodo medio (la otra es la sonata Appassionata, Opus 57).

El Piano Blues No. 4 del compositor Aaron Copland, compositor de música clásica y de cine estadounidense de origen ruso-judío. Su obra influida por el impresionismo y en especial por Igor Stravinsky. Destacó junto a George Gershwin como uno de los músicos más importantes de la identidad musical de Estados Unidos en el siglo XX.

Así también Walter Ponce, regocijó al público Lagunero con la interpretación de la pieza La Vallée d'Obermann, un juego de piano del compositor húngaro Franz Liszt. Sexta pieza del conjunto dedicado a Suiza, dentro de su gran proyecto "Años de Peregrinaje", de una duración de unos catorce minutos.

A diferencia de la Sonata Dante, significa desequilibrio, en una meditación larga que se puede cortar en cuatro partes y de un tema único.

Fue el Vals Mefisto, una de las obras más conocidas del compositor Franz Listz y de todo el repertorio pianístico, con su belleza y extrema dificultad, con la que el virtuoso Walter Ponce finalizó la velada.