La cultura mexicana, mi mayor influencia: Peter Kuper

El artista neoyorquino asegura a MILENIO que los libros ilustrados no son una moda, y explica la forma en que enfrentó el reto de ilustrar "Alicia en el país de las maravillas".

México

Convertido en una de las figuras emblemáticas de los libros ilustrados y los cómics, el neoyorquino Peter Kuper viene a México con un vasto programa de actividades: taller intensivo de novela gráfica, caricatura e ilustración, a desarrollarse a partir de mañana; la presentación de la novela gráfica Ruinas, el próximo viernes, así como charlas acerca de la nueva edición de Alicia en el país de las maravillas (Sexto Piso), que incluye los dos tomos del libro.

¿Cómo enfrenta el reto de la creación de todos los días?

A veces miro los libros de arte antes de empezar a sentir todo lo que fluye de mí. Además, siempre estoy pensando en lo siguiente que quiero hacer, así que tengo muchas ideas y proyectos que se alinean, como los aviones en el aeropuerto.

¿Cómo saber qué trazos pueden ser utilizados para ciertas historias?

Las historias en sí sugieren qué enfoque sería el mejor, y trato de experimentar para ver lo que encaja. Si dibujo México tiene que ser en color, si dibujo a Franz Kafka parece correcto hacerlo en blanco y negro, con una influencia del expresionismo alemán.

Hay proyectos que son más personales, como Ruinas”, y otros en los que incluso compiten con otras propuestas editoriales, como “Alicia en el país de las maravillas”. ¿Qué significa trabajar con diferentes responsabilidades en su proceso creativo?

Si estoy adaptando a partir de la escritura existente es mucho más fácil porque las palabras y la historia me dan la dirección correcta. Pero crear algo de la cabeza es mucho más complicado, aunque siempre me baso en la experiencia personal y puedo visualizar detalles específicos, que me pueden ayudar a llevar el arte y la historia a otro nivel: con mis propias historias se puede descubrir una nueva dirección a lo largo del camino, un nuevo final que puede seguir un
camino tal como lo deseo.

¿Cuáles fueron las principales dificultades que tuvo que enfrentar para elaborar su reinterpretación de “Alicia en el país de las maravillas”?

La búsqueda de una nueva forma de diseñar los personajes para que sea mi propia manera de entenderlos, en lugar de solo hacer una recreación de lo que ya se había hecho en el pasado, sobre todo por el ilustrador original, John Tenniel, aunque en realidad he seguido sus pasos haciendo la mayor parte de los personajes basados ​​en el tiempo que se vive: él, por ejemplo, los hizo a partir de la gente de su época y yo los hice con los de la mía. Incluso, Alicia se basa en mi hija.

¿En qué medida México y su colorido se han convertido en una influencia dentro de tu visión artística?

La cultura mexicana en general y todas las ideas que me dieron de la manera de vivir y celebrar, como sucede con el tradicional Día de Muertos, se han convertido en la mayor influencia en mi trabajo.

Además, estar cerca de las antiguas ruinas y, al mismo tiempo, de la cultura moderna, me ha hecho más conscientes de nuestro lugar en la línea de la historia. He tratado de poner eso en mi trabajo.

¿Considera que puede enseñar a ilustrar o a hacer dibujos animados?

He estado enseñando la caricatura y la ilustración desde hace más de 25 años en varias universidades, entre ellas la de Harvard, y muchos de mis estudiantes han pasado a tener una carrera en las artes, así que sé que es muy posible.

Pero si nada más los estudiantes alcanzaran a tener una mayor comprensión de estas formas de arte expandido, con eso valdría la pena: el conocimiento es poder.

Los libros ilustrados y novelas gráficas parecen estar a la moda. ¿lo son o se ha convertido en un complemento del trabajo editorial?

Ciertamente no es una moda; la puerta se ha abierto y nunca se cerrará. En realidad, solo se expandirá y encontrará nuevas formas, medios y formas técnicas, como a través de internet, para llegar a un público más amplio y de mayor tamaño.

¿En qué proyectos trabaja en la actualidad?

He estado contribuyendo regularmente con caricaturas para la revista The New Yorker y estoy trabajando en un libro de adaptaciones de Franz Kafka llamado Kafkiano, además de un libro de recopilación de mis cómics de viajes y de arte de los últimos 30 años, que podría aparecer bajo el título tentativo de Pequeño mundo.

Una edición portuguesa de Ruinas, una nueva edición de la Primera Guerra Mundial 3, una revista política de cómics que cofundé hace 38 años, y unas cuantas docenas de otras cosas.