Paz, diplomático “profesional e irreprochable”, afirma Meade

Durante 25 años el poeta desempeñó diversos cargos en el servicio exterior, faceta que fue analizada ayer en el Instituto Matías Romero

México

Durante casi cinco lustros, la vida de Octavio Paz estuvo vinculada a la diplomacia, con encomiendas en Francia, India, Japón y, de nuevo, India; por ello la Secretaría de Relaciones Exteriores le rindió un homenaje, convocado por el Instituto Matías Romero,
en el centenario de su nacimiento.

Antes de la mesa redonda —a cargo de Alfonso de María y Campos, director del instituto; Miguel Ángel Echegaray, Andrés Ordóñez, Guillermo Gutiérrez y Aurelio Asiain—, el canciller mexicano, José Antonio Meade, se refirió a la participación diplomática del poeta como pulcra, “profesional e irreprochable”, un notable hombre de ideas y de letras, pero también de acciones diplomáticas a favor de nuestro país y de su acción internacional.

“Nos enorgullece recordar que este hombre, una de las cimas intelectuales y literarias del siglo XX, no solo en México sino en el mundo, fue también un ciudadano mexicano que actuó con lealtad y dignidad en sus encomiendas como representante de nuestro país en distintas embajadas y oficinas, donde se construyó el prestigio que hoy acompaña a nuestra política exterior”, expresó el funcionario.

La carrera diplomática de Paz se remonta a 1943, cuando recibió una beca para desarrollar un proyecto en Estados Unidos, pero dada la carestía de la vida en California se vio obligado a conseguir una entrada económica adicional, la que obtuvo a través de su incorporación al Consulado de México en San Francisco, como empleado auxiliar, “como mecanógrafo contratado localmente”, recordó Ordóñez, quien aseguró que el fin de la carrera diplomática de Paz contribuyó en la consolidación de la figura del escritor independiente en México y cerró “un ciclo histórico en el proceso de formación del Estado mexicano”.

Alfonso de María y Campos adelantó unos pasajes de un libro que trabaja, en colaboración con Miguel Ángel Echegaray, acerca de la presencia de Octavio Paz en India. “Distinto a lo que mucha gente piensa, Paz no fue un intelectual o un escritor que aprovechara un puesto, sino un verdadero diplomático de carrera, que cumplió a cabalidad con todas sus obligaciones”, dijo.