El laúd, alma del Renacimiento: Paul O’Dette

"La música antigua es un refugio ante el ruido y el caos del mundo moderno", dice el ejecutante estadunidense.
El músico ha grabado más de 140 discos.
El músico ha grabado más de 140 discos. (Especial)

México

En una escena de Los dos hidalgos de Verona, de William Shakespeare, Proteo advierte las bondades de un instrumento legendario: "Fibras de poetas formaban las cuerdas de la lira de Orfeo. A sus potentes acordes se conmovían las piedras y el acero. Olvidaban los tigres su ferocidad, y abandonando los monstruos del mar sus insondables abismos, salían a deleitarse en la playa".

En conferencia de prensa telefónica, Paul O'Dette, estadunidense virtuoso del laúd —descendiente de la lira—, mencionó al poeta y otros creadores célebres para destacar la importancia del instrumento. "Para los músicos que trabajaban en la época de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel o William Shakespeare, el laúd fue el instrumento más importante, y la calidad de la música que se escribió es equivalente a la obra de estos genios del periodo".

El músico aseguró que la magia del instrumento que conmueve hasta a las piedras "radica en el color y la complejidad de su timbre. En los siglos XV y XVI se interesaban en instrumentos que pudieran crear muchos colores y dinámicas. Por estas posibilidades expresivas el laúd fue el instrumento más importante en el siglo XVI; era el que mejor complementaba la voz humana".

Sin embargo, el laúd no es muy popular en nuestros días, lo que se debe, en buena medida, a que existen pocos instrumentistas de gran calibre, al contrario de pianistas y violinistas, que los hay por miles, indicó Paul O'Dette: "Debe haber un centenar de ludistas, la mayoría de los cuales tocan la tiorba, la guitarra barroca o el laúd de arco en música barroca. Somos muy pocos los que hacemos recitales de laúd solo, a pesar de que en su época fue el instrumento más popular, así que tenemos un repertorio muy amplio de 60 mil o más piezas, creadas por los mejores compositores de entonces".

O'Dette ha llevado su laúd a diferentes partes del mundo para despertar el interés por el instrumento al que, curiosamente, llegó por la vía del rock. "Cuando tocaba en un grupo de rock, un amigo de mi familia me sugirió que estudiara guitarra clásica para mejorar mi técnica. Tomé clases y mi profesor me enseñó seis piezas del Renacimiento para laúd, que me encantaron tanto que decidí escuchar el instrumento original. Compré un disco de laúd y en cuanto escuché su sonido me enamoré del instrumento".

El enamoramiento se ha prolongado cuatro décadas y O'Dette es uno de los grandes promotores del laúd. Además, grabar más de 140 discos con obras de diversos autores y realizar continuas giras de conciertos, se ha dedicado a la enseñanza, la investigación y la edición de música. Su concierto del 11 de octubre en el Templo de la Compañía, en Guanajuato, será uno de los más recomendables del Festival Internacional Cervantino.

Solo autores ingleses

El programa incluirá únicamente autores ingleses, desde obras anónimas y piezas de Daniel Bachelar, Anthony Holborne y John Johnson, hasta un segmento dedicado a John Downland. El motivo, dijo, es porque en Inglaterra se alcanzó la época dorada de la música de laúd entre 1570 y 1620. "Es música de una gran calidad y muy variada en formas, que pueden ser fantasías muy complejas o hermosas piezas de baile, como las pavanas, o muy ligeras, como las galiardas. Quise presentar la calidad más alta, pero también la variedad más amplia de diferentes tipos de música, como se hacía en la Inglaterra de esa época".

El músico comentó que "mucha gente argumenta que como la vida actual es tan rápida, ruidosa y salvaje, por tanto la expresión artística debería ser de la misma naturaleza. Yo diría lo contrario: la soledad, la serenidad, el sosiego, la naturaleza reflexiva de la música de los siglos XVI y XVII ofrece a la gente un refugio ante el ruido y el caos del mundo moderno. Es como si entraras a un jardín hermoso y silencioso".

Paul O´Dette dijo que los recortes presupuestales a la educación han afectado sobre todo a la música y que "los estudiantes ya no son expuestos a la música clásica, como sí ocurría hace 20, 30 o 40 años. Como resultado, el número de personas que asisten a conciertos de música clásica en el mundo es más pequeño. Hay menos conciertos, menos festivales y menos dinero para las artes, por lo que es difícil mantenerse financieramente. A pesar de ello, soy optimista porque la música antigua se ha establecido con un repertorio extremadamente importante que tiene cosas que comunicar a la gente de hoy".

Buenas notas

-Ha grabado más de 140 discos dedicados a la música del Renacimiento y el barroco.

-Director artístico de Festival de Música Antigua de Boston.

-Es autor de numerosos artículos sobre la práctica del instrumento más popular en los siglos XV y XVI.