Patrick Modiano, un Premio Nobel “extraño” e “irreal”

El literato francés se caracteriza por abordar en sus novelas temas como la memoria, el olvido, la identidad y la culpa.
“Mi nieto es sueco; le dedico este premio porque es su país”, dijo el galardonado.
“Mi nieto es sueco; le dedico este premio porque es su país”, dijo el galardonado. (Thomas Samson/AFP)

México

Uno de sus editores, Antoine Gallimard, contó que ayer llamó a Patrick Modiano para felicitarlo por haber obtenido el Premio Nobel de Literatura 2014, y con su habitual modestia el escritor francés le respondió: “Es extraño”. Después, el autor de novelas como El lugar de la estrella, Dora Brudero y El café de la juventud perdida declaró: “Me parece un poco irreal estar confrontado a gente que he admirado”.

Y sí, a muchos también las pareció extraño que la Academia sueca anunciara que el ganador del galardón literario fuera para Modiano (Boulogne-Billancourt, 1945), un escritor poco conocido que no aparecía entre los principales aspirantes al premio.

En un comunicado de prensa se informó que el galardón le sería entregado el 10 de diciembre por “el arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inaprensibles y ha descubierto el mundo de la ocupación nazi en Francia”.

Peter Englund, secretario permanente de la Academia sueca, explicó que el autor francés siempre ha explorado ese mundo de la ocupación nazi en su nación desde un ángulo diferente: “Se puede comparar con un gran rompecabezas donde cada libro aporta y el todo conforma una especia de cuadro”.

Explicaciones

“Fue como una especie de desdoblamiento con alguien que se llamaba como yo... Todo esto ha sido un poco abstracto, vi que estaba (en la lista de candidatos), pero no me lo esperaba para nada”, dijo Modiano ante la prensa de su país.

“Me gustaría saber cómo explicaron su elección, me urge saber cuáles son las razones por las cuales me eligieron. Mi nieto es sueco; le dedico este premio porque es su país”, agregó el escritor de 69 años, autor de una treintena de novelas llenas de misterio y melancolía.

Modiano es hijo de Albert Modiano (1912-1977), descendiente de una familia de judíos italianos que se instalaron en Salónica, desde donde emigraron a París. Su madre fue la actriz belga Louisa Colpijn, también conocida como Louisa Colpeyn. Ambos se conocieron durante la ocupación alemana de Francia, donde tuvieron que esconderse.

El también autor de novelas como El horizonte, Barrio perdido y Flores de ruina estudió en la École du Montcel, en Jouy-en-Josas, en el Collège Saint-Joseph de Thônes, en el departamento de Haute-Savoie, y en el Liceo Enrique IV de París. Durante su permanencia en esta última escuela, recibió clases particulares de geometría del escritor Raymond Queneau, amigo de su madre.

Su relación con Queneau fue crucial para su posterior trayectoria literaria. Publicó su primera novela, El lugar de la estrella, en 1967, tras haberle leído su manuscrito al autor de poemas como El instante fatal.

Sobre su trabajo literario ha dicho: “Desde mi temprana juventud he buscado una disciplina que me saque de la ciénaga. La hallé en la lengua francesa. Describe muy bien, me parece, los estados crepusculares”.

Se ha referido a sí mismo y a su origen de la siguiente forma: “He tenido siempre el sentimiento de que mi naturaleza profunda era la facultad de ser feliz, pero que la misma siempre había sido desviada, a lo largo de toda mi vida, por circunstancias exteriores. Nací por casualidad en 1945, lo cual me dio un origen turbio y me privó de un entorno familiar”.

Ganador de los premios de Novela de la Academia Francesa (1972), Goncourt (1978) y Estatal de Austria de Literatura Europea, Modiano se ha caracterizado por abordar temas relacionados con la memoria, el olvido, la identidad y la culpa, todos tópicos que se reflejan en obras como La calle de las bodegas, Dora Bruder y Un pedigrí, entre otras.

En una entrevista reciente con la revista Télérama, el autor galo confesó que escribe para afrontar ese pasado, que lo hace de forma natural, como una terapia, poética, contra sus padres ausentes y su adolescencia solitaria, clandestina: “No escribo para hablar de mí ni para arreglar cuentas (...) Pero estuve marcado en mi infancia por una atmósfera, un clima, situaciones que me sirven para mis libros”.

El literato galo también suele incomodarse ante el público, y se muestra reticente ante el elogio —incluso rechazó entrar a la Academia de la Lengua Francesa.

Ahora el Nobel saca a la luz su literatura original, misteriosa, plagada de personajes nacidos de su desbordante imaginación, que con frecuencia se reencuentran de una novela a otra.

Aunque solo reconoce un par de obras autobiográficas, todas beben de sus recuerdos, rodeados siempre de misterio, entre lo que se desconoce y lo que se oculta, como si quisiera alumbrar un pasado del que no se siente orgulloso, quizá por las relaciones que durante la ocupación nazi su padre mantuvo con la Gestapo.

Modiano recibirá el galardón el próximo 10 de diciembre.

Francia y los Nobel

Patrick Modiano es el decimoquinto francés que obtiene el premio de la  Academia sueca; el anterior fue Jean-Marie Le Clézio, en 2008.

Otros ganadores franceses son Henri Bergson, Albert Camus, Anatole France, André Gide, Roger Martin du Gard, François Mauriac, Frédéric Mistral, Saint-John Perse, Romain Rolland, Jean-Paul Sartre y Claude Simon.

El primer Premio Nobel de Literatura se le dio en 1901 al francés Sully Prudhomme.