Museo, asperger e inclusión

Columna "Mundo inclusivo" de Verónica Rocha.
Hay un lugar en México donde se unen un museo, un chico con asperger y la inclusión.
Hay un lugar en México donde se unen un museo, un chico con asperger y la inclusión. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Hay un lugar en México donde se unen un museo, un chico con asperger y la inclusión. Daré cuenta aquí del caso que conozco, aunque no dudo que haya más de uno en nuestro colorido y diverso país (espero).

El primero se trata del Museo Soumaya ubicado en Plaza Loreto de San Ángel, el segundo en Plaza Corso en la delegación Miguel Hidalgo, ambos en la Ciudad de México.

Su misión es la de ofrecer más de 30 siglos de arte americano y europeo en espacios de encuentro para todos.

Para ello se han echado a cuestas una cantidad importante de programas de inclusión para cumplir con la encomienda, concepto que se encuentra estipulado en la visión del museo.

Dentro de los servicios que se otorgan se encuentran: visita táctil para ciegos y débiles visuales, acceso a perros guías certificados, audioguías para débiles visuales, intérprete de Lengua de Señas Mexicana (LSM) y accesibilidad en rampas y elevadores.

Ricardo Adair Coronel Roble es un chico con asperger y desde pequeño tuvo conocimiento y conciencia de su condición. Desde entonces los padres de Ricardo se dieron a la tarea de conocer lo más posible para que se integrara a la sociedad.

Dentro de este aprendizaje apareció el juicio de interdicción. Es un recurso al cual se accede para asignarle, a través de un juicio, un tutor al chico que, al cumplir la mayoría de edad no cuenta con las condiciones cognitivas para tomar decisiones trascendentales para su vida como derecho al voto, abrir una cuenta bancaria y manejarla o heredar bienes y hacer uso mercantil de ellos.

Los padres de Ricardo iniciaron el proceso y en pocos meses lo declararon interdicto.

La historia es larga y conmovedora. Ricardo creció y desarrolló tal conocimiento del mundo en el que vivía, gracias a que se topó con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un instrumento internacional que México firma y ratifica y declara la plenitud de todos los derechos para las personas con discapacidad, incluso trabajar.

Es el propio Ricardo quien habla con sus padres y pide dar marcha atrás al juicio y sentencia de ser declarado interdicto. Sus padres lo apoyan, pero es un poco tarde para echar atrás, por lo que piden la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para revisar su caso y en su efecto declarar inconstitucional el fallo del juez.

Su caso sentó precedente pues, aunque no se logró declarar por completo la inconstitucionalidad de la sentencia, sí fue posible hacer una revisión exhaustiva del caso, determinar qué decisiones serán asesoradas o guiadas por sus padres y qué decisiones podrá tener el propio Ricardo, como por ejemplo su derecho al trabajo y elegirlo por sí mismo.

Con el compromiso de ser un espacio para todos y adoptar programas de inclusión, es que Ricardo se acerca al Museo Soumaya pedir empleo y es aceptado para trabajar en el área de biblioteca, donde recibe y orienta a los visitantes.

El caso de Ricardo en temas de capacidad jurídica para personas con discapacidad, marcó un antes y después en la manera de cómo darles poder y ser autogestores de la Convención, pero también rompe el paradigma asistencialista que en nuestro país se sigue dando y le abona a la inclusión en el ámbito laboral. Primero Personas.