Con pastorela, reavivan tradiciones en Sapioriz

Participaron los cantantes de Cardenche, jóvenes integrantes del taller y los habitantes de la comunidad de Lerdo. El grupo recibió en 2013 el apoyo del Pacmyc para rescatar esta práctica.

Lerdo, Durango

Este domingo se llevó a cabo un coloquio de pastorela en el ejido Sapioriz, de Lerdo, Durango.

Participación los cantantes de Cardenche, los jóvenes que integran el taller de este canto y la comunidad en general.

En conjunto protagonizaron una pastorela, con todos los personajes típicos de la puesta en escena que perdura en el país, y que en La Laguna tiene una serie de variantes únicas en México.

Gerardo García, titular de la Dirección de Culturas Populares en La Laguna, dependiente del Instituto de Cultura del Estado de Durango, señaló que un grupo de la comunidad de Sapioriz recibió en 2013 el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (Pacmyc) para rescatar esta tradición.

Los integrantes de mayor edad señalaron que esta práctica no se llevaba a cabo como debe ser desde los años noventa, por lo que durante el año pasado trabajaron en alentar a personas de la comunidad a participar en la pastorela.

Los jóvenes brindaron el principal apoyo

Un grupo de jóvenes trabajaron para recuperar su identidad, ellos fueron sumándose a los ensayos y a la manufactura de las máscaras y vestuario de cada personaje.

Entre los participantes cabe destacar a los señores Fidel Elizalde, Antonio Valles y Guadalupe Salazar, quienes conforman el grupo de canto Cardenche.

"La Comarca Lagunera fue cuna de la evangelización realizada por jesuitas y franciscanos que sembraron la semilla de la Fe cristiana en nuestros antepasados y nos legaron la hermosa tradición de las pastorelas, en ellas se recrean las peripecias espirituales entre el bien y el mal que enfrentan los pastores para llegar a adorar al Niño Dios", señaló el coordinador de Culturas Populares.

Los espectadores fueron en su mayoría niños

Las pastorelas como su nombre lo indica, provienen de cantos, poemas y representaciones que giran alrededor del misterio de la Natividad, convirtiéndose en una autentica manifestación de teatro popular.

Aunque poético, el lenguaje suele ser áspero y pícaro, de la misma manera que observamos en las letras de la canción Cardenche, salpicado de ingenua ironía campirana.

La pastorela se representó la noche del 5 de enero en Sapioriz, donde al comenzar se formó un grupo de pastores afuera de la iglesia, cargaron sus bastones y entonaron canciones para entrar al templo y adorar al niño Dios, después salieron y escenificaron la disputa entre el bien y el mal, representado por el Arcángel San Miguel y Luzbel.

Triunfó el primero y dio lecciones durante la batalla donde se observó la asistencia de muchas personas, sobre todo niños.

Al final Fidel Elizalde dio unas palabras de agradecimiento a los asistentes y dijo esperar que la misma comunidad continúe con las tradiciones de su pueblo.