Pasan del rechazo a la aceptación de la comunidad de NL

Miembros del colectivo FG recuerdan cómo se abrieron paso entre las dificultades.
El "crew" ha viajado a ciudades del noreste del país y el sur de Texas.
El "crew" ha viajado a ciudades del noreste del país y el sur de Texas. (Raúl Palacios)

Monterrey

Hasta hace poco más de una década, la polémica se levantó en distintos municipios del área metropolitana, cuando las autoridades endurecían sus penas hacia los graffiteros.

El crew o colectivo FG inició en la escena del graffiti hace 15 años en San Nicolás. Este grupo ha sido testigo de cómo ha ido cambiando la percepción hacia el arte urbano por parte de la comunidad, así como por las autoridades municipales.

Su trabajo inició junto al de otros artistas  que fueron abriendo escena en el municipio nicolaíta, como lo fue el colectivo Los de la Efe.

Grafix y Tow, integrantes de FG, recuerdan cómo ha ido cambiando el acto de hacer graffiti en Monterrey.

“Para empezar, este tipo de eventos no existían”, afirma Tow, integrante del colectivo.

15 AÑOS DE TRABAJO

Seis integrantes del crew han trabajado durante toda la semana en la esquina norponiente de Arteaga y Porfirio Díaz, en el centro de Monterrey, como parte del programa Callegenera.

Originalmente iban a pintar en la zona de la antigua fábrica de muebles La Malinche, pero un grupo de vecinos se opuso al mural y junto a la organización decidieron cambiar de barrio.

En su mayoría, en los segmentos de la barda trasera de la Escuela Plutarco Elías Calles se han pintado letras, además de un retrato bajo un estilo realista.

Los creadores afirman que en el transcurso del día, los peatones y vecinos se han acercado a apreciar su trabajo, a preguntar sobre lo que están haciendo y a ofrecerles algún tipo de apoyo.

Tow recuerda que hace 10 años se empezó a involucrar a los vecinos en el arte urbano, pasando de la escena ilegal a la legal en lo que se refiere a los murales.

Fue a través de diversos programas emprendidos por el Instituto Municipal de la Juventud en San Nicolás que se generaron eventos para promover el arte urbano.

“Empezamos con lo básico, que es pedir permiso para pintar la barda. Los vecinos fueron conociendo nuestro trabajo y ya era más fácil, no obstante, lo ilegal sigue siendo perseguido por la policía”, comenta.

Por su parte, Grafix empezó a hacer graffiti en 1991, y ya en la década de 2000 se unió a FG. Desde hace algunos años radica temporalmente entre el Distrito Federal y en Monterrey, y aprecia cómo ha ido cambiando el espíritu de los festivales que promueven el arte callejero.

“En un principio te pedían que pintaras bajo un tema y que fuera algo bonito, no te dejaban retratar tu estilo y pues no así no trabajábamos, rechazábamos invitaciones así”, opinó.

Gracias a su trabajo, el FG Crew han podido trabajar en distintas ciudades del noreste, así como del sur de Texas. Además, sus integrantes viven del diseño, ya sea trabajando en oficias, negocios o espacios públicos.

Trabajar con los vecinos, indicaron los integrantes del colectivo, puede ofrecer una experiencia enriquecedora al momento de generar un graffiti o un mural urbano.

“Ha sido trabajar con las personas en estos 15 años. Entendimos que las personas van a vivir diario con el graffiti o el mural y nosotros no, nomás pintamos y nos vamos, entonces buscamos tener la conciencia de no pintar algo agresivo al barrio”, refirió Tow.