Parte del patrimonio cultural de Nepal fue destruido por el sismo

Según P.D. Balaji, jefe del departamento de historia y arqueología de la Universidad de Chennai, en India, es poco probable que los edificios dañados puedan ser reconstruidos.
Varios templos antiguos  y estatuas se derrumbaron.
Varios templos antiguos y estatuas se derrumbaron. (Prakash Mathema/AFP)

Katmandú

El terremoto que el sábado sacudió Nepal ha supuesto un duro golpe para el importante patrimonio cultural del país, empezando por la emblemática torre Dharahara, que quedó reducida a escombros.

En el corazón de Katmandú, la capital del país, muchos de los templos y estatuas construidos entre el siglo XII y XVIII por los antiguos reyes de Nepal se derrumbaron, matando a decenas de personas y sepultando a otras.

La torre Dharahara, de nueve pisos, una de las principales atracciones turísticas de la ciudad con los 200 escalones de su escalera en espiral, quedo reducida a escombros cuando el suelo tembló hacia el mediodía del sábado.

En las últimas horas la Unesco está intentando recabar información sobre la magnitud de la destrucción, no solo en Katmandú, sino también en Patan y Bhaktapur, dos ciudades que fueron reinos antes de la unificación de Nepal y tienen numeroso palacios. “Creemos que las plazas históricas de Katmandú, Patan y Bhaktapur han sido gravemente dañadas”, dijo Christian Manhart, representante de la Unesco en Nepal.

“Varios templos se han derrumbado. Dos templos de Patan se han derrumbado totalmente y en la plaza Durbar [de Katmandú] es peor”, explicó. Según el experto de la ONU todavía es demasiado pronto para saber cuántos monumentos han sido afectados y qué tipo de asistencia necesitarán.

La oficina de Manhart también está intentando averiguar si también se ha visto afectado el pueblo de Lumbini, donde Buda nació hace 2 mil 600 años y que forma parte de la lista de patrimonio mundial de la Unesco.

Una pérdida irreparable

En Katmandú, los habitantes seguían buscando entre los escombros, usando palas o sus propias manos para intentar encontrar víctimas en la plaza Durbar, que el sábado cuando se produjo el terremoto estaba llena de turistas.

Los monumentos son el centro “social, religioso y urbano” de Katmandú, una ciudad que ha recibido el legado de la cultura hindú, budista y tántrica, según la Unesco.

Según P.D. Balaji, jefe del departamento de historia y arqueología de la Universidad de Chennai, en India, es poco probable que los edificios dañados puedan ser reconstruidos.

“Lo que puedo decir es que es una pérdida irreparable para Nepal y para el resto del mundo. La restauración completa no es posible, asegura.