Parménides fue de verdad

Amante de la música negra, el rock y la literatura, Parménides vivió al filo de la navaja, disfrutando de generosas dosis de drogas y alcohol, música y literatura y azote.
Una reedición oportuna.
Una reedición oportuna. (Especial)

En su novela Pasto verde parecía presentarse a sí mismo: "Compórtese a la altura tío, ¿no ve que su sobrino soy? Epicuro Aristipo Quevedo Galdós del Valle Inclán, Duque de Tecalitlán, fundador de la filosofía a mí en la vida el tipo cuadrado madres me vale...". Así era Parménides García Saldaña (1944-1982), autor de libros clave de la llamada literatura de la onda, como El rey criollo y En la ruta de la onda.

Amante de la música negra, el rock y la literatura, Parménides vivió al filo de la navaja, disfrutando de generosas dosis de drogas y alcohol, música y literatura y azote. En 1982, a los 38 años, fue encontrado sin vida, víctima de una pulmonía, resultado de una larga serie de depresiones y comportamientos erráticos.

La reedición reciente de En la ruta de la onda por Editorial Jus pone al alcance de nuevas generaciones las ideas de un escritor que, en una época en que la crítica de rock en México estaba en pañales, abrió las puertas para entender el fenómeno de esta música, la aparición de las drogas como vehículo de socialización, la brecha generacional entre padres e hijos, el fin del american (y el mexican) dream y otros fenómenos ocurridos a partir de los años cincuenta.

En tono desenfadado, relata la génesis de la experiencia ondera en México, desde su gestación, cuando tomó como modelo a la cultura estadunidense, y se dio la división entre quienes estaban por el cambio y los que lo rechazaban. "Mota es palabras —escribe el autor—. Palabras es grifa. Las palabras de los fresas son concretas, cuadradas, unívocas, vacías, sin secretos. En cambio, las de los grifos son equívocas, ambivalentes, ambiguas: siempre rodando, siempre en movimiento".

Desmadroso y crítico, recrea el despertar de una juventud que ya no cree en lo que sus padres predican. El soundtrack de esta especie de ensayo-cuento-autobiografía está cargado de referencias a figuras de la música negra y el rock, como Muddy Waters, Chuck Berry, Bob Dylan, Beatles, Elvis Presley y Rolling Stones, así como el ambiente que se generaba en México en los cafés cantantes, los hoyos fonquis y otros espacios (con oportunas notas al pie de página para quienes no vivieron esos años).

Su gran amigo, Fito de la Parra, baterista de Canned Heat, recuerda que la última vez que lo vio habían tocado en una arena de luchadores y se pasaron la noche "cotorreando, fumando y hablando de música". El baterista asegura que "Parménides retrató, si no mejor que nadie, sí de manera más artística y más real a la llamada generación de la onda. Parménides fue de verdad, no hay duda de ello".