Párkinson afecta también a las personas en etapa productiva

Especialista indica que hay casos de pacientes menores de 40 años y que incluso se puede manifestar antes de la segunda década de vida.
El párkinson suele presentarse después de los 50 años.
Hay síntomas que no son motores. (Especial)

México

El párkinson suele presentarse después de los 50 años, pero existen casos en los que “vemos pacientes menores de 40 años, conocido como párkinson juvenil, que se manifiesta incluso antes de la segunda década de vida”, señaló la doctora Mayela Rodríguez, responsable del laboratorio clínico de enfermedades neurodegenerativas del Instituto Nacional del Neurología (INN).

Esa enfermedad es la segunda neurodegenerativa más frecuente en el mundo. Especialistas alertan que para 2030 se puede duplicar el número de pacientes y se calcula que en México viven con párkinson al menos 200 mil personas.

El párkinson impacta la calidad de vida de quienes lo padecen cuando no se detecta y trata oportunamente, más aún en personas que se encuentran en etapas productivas, toda vez que algunos casos la evolución de la enfermedad no les permite continuar con actividades cotidianas como vestirse.

Hay dos tipos de síntomas, motores o no motores, y generalmente comienza con los segundos en etapa prodrómica; es decir, cuando aún no se ha realizado diagnóstico.

En este sentido, agregó la experta, debemos estar alerta ante la presencia de los síntomas no motores, como alteraciones de sueño, problemas de olfato o estreñimiento.

Posteriormente, en la etapa clínicamente establecida, se presentan síntomas motores como temblor, rigidez, lentitud, inestabilidad, hablar en voz baja, problemas para caminar y cambios en la escritura.

Rodríguez refirió que para el desarrollo del párkinson “existen factores genéticos así como ambientales que aún no están bien identificados”, y expuso que “los síntomas aparecen cuando se produce una disminución en la secreción de dopamina y otros neurotransmisores relacionados”.

Rodrigo Lloréns, médico de Enlace Científico en UCB México, añadió que para 2030 los pacientes se pueden duplicar, ante lo cual “debemos trabajar en conjunto familia, sociedad y la comunidad médica para lograr el mayor bienestar de los pacientes, pues esta enfermedad afecta a hombres y mujeres casi en igual medida, con una ligera prevalencia en pacientes varones”.