“¿Por qué aguantamos tanto a los gringos?”: Mor

La dramaturga y directora teatral estrenará su más reciente puesta en escena el jueves 22 de enero en el teatro Benito Juárez.
Recupera fragmentos de 'Ricardo III'.
Recupera fragmentos de 'Ricardo III'. (Especial)

México

Una escena de la obra Ricardo III, de William Shakespeare, es la detonante del nuevo montaje de Ana Francis Mor: Para soñar que no estamos huyendo, el cual se estrenará el 22 de enero en el teatro Benito Juárez.

"La parte donde Ricardo seduce a lady Anne y la convence de casarse con él, a pesar de haberle matado al marido y al suegro, me hace cuestionar sobre qué pasa por la cabeza de ella al permitir que esto suceda", dice la integrante de Las Reinas Chulas.

Preocupada por hacer trabajos vinculados al feminismo, cuenta en entrevista con MILENIO que seguramente la reacción de lady Anne está relacionada con lo que tienen que aguantar las mujeres de los hombres: "Esto, además, nos lleva a hacer una comparación con lo que pasa nacionalmente: ¿por qué aguantamos tanto a los estadunidenses? Somos como la esposa golpeada de los gringos. ¿Por qué tenemos a estos dictadores como presidentes que nos aplastan y matan, y nos siguen matando?".

Directora de La noche en que raptaron a Epifania y Código Shakespeare, dice que la vocación de víctima que adoptan los seres humanos se relaciona con la religión, porque de esa manera te ganas el cielo, "porque, como está la vida, uno sabe que no te vas a ganar el dinero, ni el poder; lo que si puedes tener es un lugar en el cielo, y el mejor lugar para ganárselo es poniéndose como la víctima".

Ana Francis menciona que muchas veces ha reflexionado sobre esta perversión de lo femenino, pero en términos culturales, de colocarse en el lugar de las víctimas, del chantaje y de cómo se ejerce el poder desde ahí para controlarlo todo.

En México a la gente le viene bien la culpa para manipularse: "Nuestras relaciones familiares y personales están absolutamente sumidas en la culpa. Aprendemos a relacionarnos a través de ella: 'Si no sientes culpa es que no me quieres'", explica.

A partir de esta idea mexicana de la victimización, Mor realizó una residencia artística en Buenos Aires, Argentina, con la asesoría de la dramaturga Mónica Cabrera. Ahí escribió Para soñar que no estamos huyendo, donde quitó a Ricardo III, porque lo que a ella le importaba era averiguar cómo se hacen las víctimas, no los dictadores.

Para la también actriz de obras como Cabaret a Trois, Divinas Palabras y Médico a palos, entre otras, lady Anne se coloca en el lugar de víctima porque es un rol sencillo de cumplir: "Las mujeres tenemos acceso a algunos personajes. Casi todos los roles femeninos tienen su buena carga de victimización. Esos son los personajes que nos toca jugar, en eso consiste la bondad, la virtud; a los hombres, en cambio, les toca ser los victimarios, los malos de la película, por eso son los machos y fuertes".