No confío en Fidel: Paquito D’Rivera

"Cuando quieres cambiar algo en un país, lo primero que tienes que cambiar es el gobierno, sea bueno o malo", dice en entrevista el músico cubano.
El saxofonista se presentará la semana próxima con la Orquesta Sinfónica Nacional.
El saxofonista se presentará la semana próxima con la Orquesta Sinfónica Nacional. (Xavier Quirarte)

México

Aunque mucho se ha hablado sobre los intentos de acercamiento entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, a Paquito D'Rivera el tema le parece "impensable, eso lo han probado 56 años. Yo no confío en Fidel Castro —dice con vehemencia en entrevista telefónica—; no se puede confiar en él, una gente que ha fracasado absolutamente en todo, hasta en pelear con los americanos".

Exiliado en Nueva York desde 1980, el saxofonista y clarinetista cubano considera que "cuando quieres cambiar algo en un país —y eso se ha probado a través de los siglos—, lo primero que tienes que cambiar es el gobierno, sea bueno o malo. Eso que están haciendo es como cambiarse de ropa sin bañarse. Pero como mi mamá decía: '¡Báñese, cabrón!', y luego me cambiaba. Yo no creo en esa gente".

El saxofonista también recordó el penoso incidente cuando Fidel Castro reveló una llamada telefónica en la que el presidente de México, Vicente Fox, le espetó la tristemente célebre frase "comes y te vas", para que no se cruzara con el presidente de Estados Unidos en una reunión internacional. "Mira lo que le hizo aquella vez a Fox, ese tipo no tiene madre. Pero hasta el Papa prefiere pensar que sí, la gente sigue confiando en él. ¡Bueno, que se diviertan!", dice entre risas.

Larga y amorosa ha sido la relación que Paquito D'Rivera ha sostenido con México, ya que desde que era niño disfrutaba especialmente de las películas de Cantinflas. Su primera vista a la Ciudad de México fue con el grupo Irakere, cuando se presentó en un festival de jazz en el Auditorio Nacional. "Fue una cosa muy linda: ahí pude conocer al gran clarinetista Buddy de Franco, a quien no tenía esperanza de conocer nunca, quien tocó con un cuarteto maravilloso. Después hicimos un concierto en la Sala Nezahualcóyotl con Ron Carter. Debe haber sido a fines de los setenta".

D'Rivera tocará la próxima semana dos conciertos en el Palacio de Bellas Artes con la Orquesta Sinfónica Nacional. En el programa figura "Adagio (sobre un tema de Mozart)", pieza que hizo famosa con Irakere, aunque, según recuerda el músico, no era su intención original: "Fue un experimento que llevé al ensayo, pero Chucho Valdés me dijo: 'Vamos a tocarlo esta noche'. Yo le respondí: '¡Tú estás loco! ¿Cómo vamos a tocar eso que no tiene nada que ver con lo que baila la gente?'. En fin, se tocó y fue uno de los éxitos de Irakere. Hasta hoy me lo siguen pidiendo".

El programa contempla dos piezas suyas, "Contradanza" y "Vals venezolano", que forman parte de la suite Aires tropicales, que escribió para el Aspen Wind Quintet, obra incluida en el disco del mismo nombre. "Grabé Aires tropicales con el Quinteto Cimarrón, grupo de cuerdas formado por músicos cubanos que viven en Santiago Compostela. Es un disco de música cubana de distintas épocas, con piezas mías, cosas nuevas y otras más tradicionales. Por ejemplo, del maestro Ernesto Lecuona hay una versión muy divertida de 'La comparsa'".

"Romance de La Habana", obra de Ray Tico, será otra de las piezas que formarán parte del repertorio. Tico, según explica el músico antillano, "fue un compositor costarricense. Tico no era su nombre, pero se lo pusieron los cubanos porque era de Costa Rica. Él se enamoró, como tanta gente de aquella época, de La Habana y se quedó a vivir allá. Pienso que 'Romance de La Habana' es la canción más bella que se ha escrito para esta ciudad. El arreglo orquestal es de Daniel Freiberg, un argentino con el que trabajo mucho".

Un tipo macanudo

Una de las buenas noticias que da Paquito D'Rivera es que su próximo disco estará dedicado a la música del compositor mexicano Armando Manzanero. El nuevo material discográfico será presentado en vivo en octubre próximo durante el Festival Internacional Cervantino. "Estoy muy contento porque Manzanero es un tipo macanudo —dice con emoción el saxofonista—. Aparece en algunas piezas, pero solo, como dicen en el cine, hace un cameo, porque queríamos que fuera un disco de jazz. Incluso no tiene ni percusión, ni nada. No es un disco de jazz latino, sino un disco de jazz sobre la música de Manzanero".

La mayoría de los arreglos son del joven pianista del grupo de Paquito, Alex Brown, además de que participa el baterista Antonio Sánchez. "Es una forma de interpretar la música de Manzanero, pero no tiene nada que ver con Manzanero. Él estaba erizado: '¿coño, y eso qué es?' —dice y se carcajea—. Fue otra forma de ver su música".

El disco incluye temas muy conocidos de Manzanero, así como piezas que no fueron tan populares. "Él vino a Nueva York y estuvo con nosotros. Es un encanto y tiene un sentido del humor tremendo. Pienso que es el compositor de boleros más prolífico de la historia".