Papa: familias numerosas, la “esperanza social” del planeta

Jorge Mario Bergoglio solicita a las autoridades civiles que favorezcan el apoyo a quienes tienen muchos hijos y reprocha la baja tasa de natalidad.
Es la primera audiencia con este tipo de público que ofrece Francisco en casi dos años de pontificado.
Es la primera audiencia con este tipo de público que ofrece Francisco en casi dos años de pontificado. (Giampiero Sposito/Reuters)

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco destacó ayer la riqueza y la vitalidad de las familias numerosas, que son “la esperanza” en un mundo “de egoísmo” y remarcó el hecho de que en ellas “varias generaciones se encuentren y se ayuden”.

Jorge Mario Bergoglio realizó estas reflexiones durante una audiencia mantenida en la Ciudad del Vaticano con miles de integrantes de familias numerosas procedentes de naciones de todo el mundo, en lo que ha sido la primera audiencia de este tipo en sus casi dos años de pontificado.

“Estoy muy contento de encontrarme hoy con ustedes que forman parte de la Asociación Nacional de Familias Numerosas (de Italia). Se ve que aman la familia y aman la vida”, afirmó el pontífice ante los fieles católicos que se encontraban en el Aula Pablo VI del Vaticano, aunque no todos eran miembros de dicha organización.

Y añadió: “En las familias amplias como las suyas, varias generaciones se encuentran y se ayudan”.

De acuerdo con el pontífice, en este tipo de “células sociales”, es muy importante la figura de los abuelos, pues su presencia, destacó, es “preciosa tanto para servir de apoyo como para la educación, pues ayudan a los padres a transmitir valores a los hijos”.

Además, apuntó el obispo de Roma, en las familias numerosas los hijos son más propicios a compartir y a ser solidarios.

“Cada uno de vuestros hijos es fruto único de vuestro amor. El hecho de tener hermanos y hermanas hace que sean más capaces de comulgar de forma fraternal en un mundo de egoísmo. La familia numerosa es solidaridad y esto va en beneficio de toda la sociedad”, comentó en la audiencia.

Jorge Bergoglio también insistió en la solidez del árbol genealógico de estas familias numerosas en el que, describió, “las ramas son los abuelos y el tronco son los padres.

“Dice Dios que los buenos árboles dan buenos frutos. Los árboles buenos dan solidaridad, fraternidad, seguridad, felicidad y amistad”, afirmó.

El pontífice también subrayó el valor de la vida y de estas familias que son, reconoció, “la esperanza de la sociedad”, precisamente dos meses después de que se celebrara en el Vaticano el sínodo extraordinario sobre la familia, en el que se trataron temas polémicos como las parejas gay y la situación de los divorciados en la Iglesia católica.

“Estoy contento del ejemplo de amor a la vida que dan. Han venido con los frutos más bellos de su amor. La maternidad y la paternidad son dones de Dios. Cada uno de sus hijos es una creación única que no se repetirá más en la historia de la humanidad”, señaló.

“Cuando se comprende esto —prosiguió—, que cada uno ha sido querido por Dios, se comprende que es milagro. Un hijo cambia la vida, todos nosotros hemos visto hombres y mujeres que cuando tienen hijos sus vidas cambian. El hijo es un milagro que cambia la vida”.

Finalmente, el máximo representante de la Iglesia católica aludió a la “baja natalidad que existe en Italia, más baja que 1 por ciento”, para hacer un llamado a las autoridades políticas y de la administración pública con el propósito de que favorezcan “el apoyo a las familias”.

Además, el papa Francisco pidió a los fieles católicos de todo el mundo rezar por “las familias que se han visto afectadas por la crisis”, aquellas en las que alguno de sus miembros ha perdido su trabajo o que tienen hijos grandes que no han podido incorporarse a un empleo.

“En algunas familias, algunos de los padres está en paro, esto es duro; o tienen hijos que no encuentran un puesto laboral. Estas familias acuden a menudo a sus seres queridos e intentan no ceder a la soledad y a la ruptura”, subrayó el pontífice.

Francisco ha destacado en varias ocasiones el valor de la familia, como en agosto, cuando envió un mensaje a los participantes del primer Congreso Latinoamericano de Pastoral Familiar, en el que señaló que la familia, más allá de sus “acuciantes problemas y necesidades perentorias, es un centro de amor”.

Lamenta asesinato de cura mexicano

El papa Francisco lamentó ayer el asesinato del sacerdote Gregorio López Gorostieta, hallado muerto el jueves pasado con un disparo en la cabeza.

Profundamente apenado al recibir la triste noticia del asesinato del padre López Gorostieta, el papa ofreció “sufragios por el eterno descanso del sacerdote de Cristo, víctima de una injustificable violencia”.

En un mensaje dirigido al obispo de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez, el papa expresó “su firme reprobación de todo atentado a la vida y dignidad de las personas”. El papa también exhortó a los curas y demás evangelizadores de la diócesis “a proseguir con ardor su misión eclesial a pesar de las dificultades, siguiendo el ejemplo de Jesús”.

López Gorostieta, de 39 años, desapareció el domingo 21 en el conflictivo estado de Guerrero, en el sur del país. El profesor del seminario de Ciudad Altamirano fue hallado muerto en la localidad de Tlapehuala, en Guerrero.

En Guerrero fue donde desaparecieron hace tres meses 43 estudiantes que presuntamente fueron asesinados por miembros del cártel Guerreros Unidos con la complicidad de policías municipales. 

(DPA/Ciudad de México)