“Pantallas y artefactos electrónicos nos distraen”: Robin Sloan

En la novela 'El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta' juega con dos de sus pasiones: literatura y nuevas tecnologías.
El autor estadunidense.
El autor estadunidense. (Especial)

México

Robin Sloan es un inventor de medios digitales, incluso formó parte del equipo que desarrolló Twitter. Pero entre su relación con la red y las nuevas tecnologías siempre encuentra un lugar para la literatura, como lo es la novela El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta (Editorial Roca, 2013), una especie de reflexión sobre el lugar que ocupan los libros en nuestros días y la metáfora de las aventuras que se pueden hallar entre sus páginas.

Se ha dicho que la novela es una especie de homenaje al mundo del libro, ¿cómo alguien tan interesado en la tecnología le rinde homenaje al libro?

Es menos extraño de lo que parece, porque el mundo de los libros y el mundo de la tecnología no son muy diferentes. Libros son tecnología. Si vas al inicio, al año 1500 o algo, encontrarás personas hablando de libros en muchos sentidos como se habla hoy del internet. Claro, las cosas han cambiado desde hace cinco centurias… pero nunca fueron acentuadas. Tecnología, innovación y competencia no son nuevos visitantes en la librería, siempre han estado aquí.

¿Crees que el libro impreso va a desaparecer pronto?

Absolutamente no. Los libros impresos son una forma de tecnología también y tienen muchas características. Además no es un juego de uno u otro: gente a la que le gusta leer compra ambos, el libro impreso y el e-Book. Por supuesto que sí, espero que ambos puedan existir lado a lado por un largo tiempo.

¿Cuál es nuestro futuro con el vertiginoso desarrollo de las nuevas tecnologías?

No tengo ninguna predicción, pero sí tengo un deseo: quiero que la tecnología —los tecnólogos, los diseñadores e ingenieros que hacen estas cosas— nos ayuden a enfocar nuestra atención, no sólo a dividirla. Esto no significa ir para atrás; no pienso que estamos “mejor sin”… antes del correo electrónico, o la web, o el Twitter, o cualquiera de ellos. Pero ahora, pantallas y artefactos tienden a distraernos, siempre están desviando miradas y detalles: pequeños detalles de nuestra vida. Se trata de sumar, no pienso que tenga que ser de otra manera.

Sin embargo, no hay tanta tecnología en la novela, sino más bien sensaciones…

Me da gusto que te sientas de ese modo. Creo que es una justa cantidad de tecnología en la novela, pero el hecho que no abrume la historia, sin emociones es una cosa positiva. Tecnología sin historia es simplemente un manual técnico; tecnología con historia es algo entre ficción literaria y ciencia ficción, y es mi género favorito.

Sociedades secretas y códigos también están presentes en la historia…

Me gusta escribir de sociedades secretas porque pienso que están alrededor nuestro. En muchas oficinas está la sensación de sociedades secretas y hasta cultos: hay jerarquías extrañas, rituales especiales… Las familias pueden tener esas características, al igual que las relaciones. Hay una línea en la novela donde el narrador dice que piensa el mundo es simplemente “una colcha a base de retazos de locos pequeños cultos, todos con sus propios espacios secretos, sus propios registros, sus propias reglas” y pienso que tiene razón.

¿De qué le sirve la escritura para su propia su vida?

Me acerqué a la escritura como un lector primero. Es decir amo leer y los libros han hecho una gigantesca diferencia en mi vida. Así que cuando me siento a escribir, lo hago principalmente con un espíritu de homenaje: trato de producir algo que capturará, incluso imitar, las cualidades del libro que he amado. Supongo que principalmente estoy tratando de plasmar una especie de semblanza de la emoción y la alegría que he sentido tantas veces.