El pasado bandolero de Pancho Villa

El joven historiador, Reidezel Mendonza presentó el libro “Bandoleros y Rebeldes”, editado de forma independiente en editorial del Azar, material vetado por el gobierno de César Duarte.

Torreón, Coahuila

El joven historiador de Ciudad Juárez, Reidezel Mendonza presentó su más reciente libro sobre “Bandoleros y Rebeldes”, dos volúmenes editados de forma independiente en editorial del Azar y fue vetado por el gobierno de Chihuahua encabezado por César Duarte.

Habla de las correrías de los bandoleros de 1874 a 1911 Eraclio Bernal, Ignacio Parra, Francisco Villa, Sabas Vaca, Doroteo Arango y Bernardo Prieto.

"Doroteo Arango se va con los bandoleros por su ambición de tener bienes, fue gallero, minero, albañil, empleado de ferrocarriles y por lo menos, según archivos judiciales de Parral, asesinó a dos personas por pago, es el Villa cruel que continuará en la primera parte de la Revolución”.

El ganador de dos premios en Chihuahua por sus trabajos de historia, es investigador en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Chihuahua. Escribió antes "Jinetes rebeldes", "Cazadores de la Sierra", "Rifleros de San Andrés", "Historia Militar de la Revolución en Chihuahua" y "Guillermo Vaca", todos tienen que ver con la rebelión maderista en Chihuahua.

"Doroteo Arango se apropia de historias para justificarse, no podía ocultar su pasado de bandolero, entonces inventa una historia que justifique su ingreso al bandolerismo", subraya el escritor.

Como ejemplo de esto, Mendoza expone las diversas versiones que el mismo Arango da sobre el supuesto hecho histórico de "la violación, intento de  violación de Martina Arango, la hermana de Doroteo. Es una historia universal que llega al legendario bandolero Joaquín Murrieta.

Los presentadores del libro de Mendoza, fueron la directora del Museo de la Revolución, donde tuvo lugar la charla, Silvia Castro y los historiadores Ilhuicamina Rico y Enrique Sada. Junto al autor subrayaron el hecho de que los bandoleros de la época de Arango, especialmente en el Triángulo Dorado, "tenían un mecanismo de alianzas entre bandoleros, funcionarios públicos y gente de la clase alta de Chihuahua, algo muy similar a lo que ocurre hoy".

El historiador da ejemplos, los Creel y los Terrazas, compraban ganado robado y lo vendían, ya legalizado con la intervención de los funcionarios, que a veces eran ellos mismos, como el caso del cacique Nepomuceno Payán.