'Padre y Memoria': una versión definitiva de Federico Campbell

Editorial Océano publica nueva versión de una de las grandes obras del escritor fallecido el pasado 15 de febrero en la Ciudad de México
Padre y Memoria
(Especial)

Tijuana

El padre es el que hereda la ley; el padre dicta la ética, el bien o el mal. Una versión definitiva de "Padre y Memoria" libro del escritor tijuanense recientemente fallecido Federico Campbell (1941-2014), donde reúne 50 ensayos que abordan a varios autores como Franz Kafka, Philip Roth, Paul Auster, entre otros, y su relación con la imagen paterna.

"Es un libro que escribió muy interesado siempre en este tema, porque él decía que el padre es el que hereda la ley, es el que nos da la ética, es el que nos da esta ley que nos permite saber lo que está bien o lo que está mal. Fue un tema que obsesionó muchísimo a Federico en vida; la relación de él mismo con su padre, pero también reflejada en Borges, en Kafka, en el mismo Juan Rulfo y sobre todo lo que él apuntaba permanentemente es (que) cuando uno recuerda al padre está hablando uno de la memoria", mencionó en entrevista la viuda del autor, Carmen Gaitán.

Son ensayos sobre cómo se dibuja al padre y lo que significa su figura. Las escenas que se muestran en "Padre y Memoria" van desde el terror psicológico, hasta la nostalgia o la enfermedad como el Alzheimer.

"Federico decía que en estos recuentos de los escritores con sus padres, siempre había una dosis de muchísima emoción. En el libro lo que podemos ver es la repetición de temas...la pérdida de la memoria y de la personalidad a través del Alzheimer, lo terrible que es precisamente una gente con toda su dignidad empieza a perderse y empieza a morir en vida. Él lo dice muy claramente en el libro: muere la personalidad y luego muere el cuerpo, porque el Alzheimer nos va borrando. Y, ¿qué es lo que va borrando? Lo más terrible, que es la identidad. Y, ¿cómo se compone la identidad? A base de memoria, porque uno se acuerda de sus recuerdos, desde la infancia y los va acomodando y cuando uno los relata, se va contando a uno mismo", expresó Gaitán.

"Este libro es contarle historias al lector de quiénes eran los padres de estos escritores que él selecciona a lo largo de su vida. Finalmente siempre hay un padre", añadió.

Para Carmen Gaitán, Federico Campbell era una conciencia moral.

"Era una alegría todos los días leer el periódico, comentar las noticias, preocuparse por la situación del país, por todo lo que sucedía. Esto del señor este del PRI (Cuauhtémoc Gutiérrez) lo hubiera puesto con los pelos de punta. En fin, era una conciencia moral. Federico era parte de una conciencia permanente, era muy aleccionador vivir con él; no se le iba un tema", recordó.

El padre de Federico Campbell murió cuando el escritor tenía 18 años, y tuvo dos figuras paternas sustitutas.

"Federico encuentra sustitutos en dos figuras importantes en su vida: uno es Julio Scherer, y el otro el escritor italiano Leonardo Sciascia. Esos escritores para Federico tienen una especie de solidez intelectual y solidez moral. Para Federico fue importantísimo haber trabajado 11 años en Proceso, y Julio Scherer se convirtió en su padre moral", finalizó.